Filadelfia celebra su 90 aniversario con nuevo monumento

Este artículo tiene 4 años de antigüedad
El monumento nuevo de Filadelfia recrea el primer pozo de agua dulce que tuvo la ciudad y que fue vital para la supervivencia de los pioneros.
El monumento nuevo de Filadelfia recrea el primer pozo de agua dulce que tuvo la ciudad y que fue vital para la supervivencia de los pioneros.

Con una fuerte fuerza laboral multicultural y un crecimiento económico sostenido, Filadelfia celebra su 90 aniversario sin olvidar sus orígenes. En el marco de las celebraciones, un monumento fue inaugurado sobre la avenida Hindenburg.

Filadelfia es una ciudad de monumentos. Para los menonitas que fundaron la colonia Fernheim hace 90 años, es un recordatorio tangible de lo que se puede lograr mediante el trabajo duro, la constancia y la fe.

Este martes, en un breve acto frente a un antiguo pozo de agua que la sequía del año pasado dejó al descubierto accidentalmente y que según historiadores locales fue vestigio del primer pozo de agua cavado a mano alrededor del cual se fundó la colonia, se inauguró un nuevo monumento con letras corpóreas y un diseño que recuerda el rústico pozo de agua dulce.

Lea más: Encuentran pozo histórico en Filadelfia

Filadelfia, concebida como centro administrativo de la colonia menonita Fernheim, fue fundada en 1931 para ser luego ascendida en 1993 a capital departamental por el Gobierno paraguayo.

En 2006 se creó el distrito de Filadelfia con su respectiva Municipalidad, abarcando una superficie de 13.879 km2.

Filadelfia cuenta hoy con una población de aproximadamente 23.000 habitantes, de los cuales 15.000 viven en el casco urbano. Además del núcleo de unos 3.500 menonitas, en Filadelfia hay otros barrios cuyos habitantes corresponden a etnias diversas.

Placa conmemorativa del 90 aniversario de Filadelfia.
Placa conmemorativa del 90 aniversario de Filadelfia.

Durante el acto de este martes, en el cual se rememoraron retazos de la historia fundacional de la ciudad, pese a que los pueblos originarios fueron mencionados como parte del crecimiento de la ciudad, pocos representantes nativos participaron del acto, a pesar de que la fuerza de mano indígena sigue siendo vital para la rueda económica del Chaco, y la fuerza electoral del departamento de Boquerón está mayormente concentrada en ellos.

En el barrio Enlhet Cacique Mayeto viven aproximadamente 1.360 personas originarias de Filadelfia.

La comunidad Nivaclé Uj´e Lhavos cuenta con 3.270 miembros que llegaron en la década de 1950 desde la zona del río Pilcomayo, cuando los granjeros necesitaban mano de obra para la cosecha del algodón.

Los indígenas guaraníes centrales llegaron en la década de 1960 a Mariscal Estigarribia como obreros y trabajadores, y más tarde hicieron lo propio los de Puerto Casado.

La Guerra del Chaco hizo que otros nativos emigraran de Bolivia al Chaco paraguayo. Estos actualmente viven en Villa Guaraní Yvopey y suman unos 730 habitantes.

Lea más: Causa malestar monumento que proclama integración

El mercado de trabajo de los años 70 atrajo también a los «alemanes-brasileños» y «paraguayos-latinos» hacia Filadelfia. Ellos viven principalmente en el Barrio Amistad y suman unos 2.500 habitantes.

Hoy día, Filadelfia ofrece infraestructura y servicios para toda la región. Otrora un simple centro colonial de menonitas, se ha convertido en una ciudad con grandes proyecciones para el futuro y destino de obras importantes del Gobierno.