Mades hace oídos sordos a reclamos para derribar represas del Pilcomayo

Al sur del fortín Gral. Díaz el problema de disponibilidad de agua se agudiza por la existencia de represas. El Pilcomayo tiene dificultades de escurrimiento porque los cauces están cortados por diques. El Mades hace oídos sordos al reclamo de eliminar las represas.

Camino interno en la estancia San Jorge. Es una represa que  impide el escurrimiento del Pilcomayo hacia el Fortín Gral. Díaz.
Camino interno en la estancia San Jorge. Es una represa que impide el escurrimiento del Pilcomayo hacia el Fortín Gral. Díaz.Archivo, ABC Color

El intendente de Tte. Esteban Martínez, Héctor Daniel González, lamentó que los períodos de sequía sean cada vez más duros.

El distrito de Esteban Martínez se encuentra ubicado al sur del fortín Gral. Díaz, departamento de Presidente Hayes.

Las aguas del Pilcomayo llegan cada vez con mayor lentitud, agravando las consecuencias de la sequía.

El intendente señaló que “desde la embocadura, el Pilcomayo llega a Gral. Díaz en 5 o 6 días, recorriendo 400 kilómetros”.

“En contrapartida - siguió diciendo - para llegar desde Gral. Díaz a fortín Caballero tarda fácilmente seis meses y el recorrido es menor a los 200 kilómetros”.

La notoria diferencia de tiempo en realizar un recorrido que se reduce a la mitad entre Gral. Díaz y fortín Caballero tiene su explicación en la gran cantidad de represas existentes en el cauce del río Montelindo.

El Montelindo nace en el esteral que rodea a Gral. Díaz, donde se alimenta con las aguas del Pilcomayo; el río se escurre hacia el interior del Chaco paraguayo.

El escurrimiento del Pilcomayo se complica al sur de Gral. Díaz por la gran existencia de represas que contienen su cauce.

Unos con agua, otros no

La multiplicación de las represas tiene como consecuencia que algunos poblados tienen agua suficiente mientras que otros carecen de un líquido vital para la supervivencia.

En el Chaco, los meses de invierno coinciden con el período de sequía. En este momento la falta de agua se siente con fuerza.

El problema de instalación de represas no es nuevo en el Pilcomayo, es una situación que se repite en forma angustiosa.

La responsabilidad de manejar esta situación corresponde al Ministerio del Ambiente (Mades), cuyo titular es Ariel Oviedo.

La Comisión Nacional del Pilcomayo, dirigida por el ingeniero Arturo Niedhammer, no tiene injerencia en el tema represas.

El Comité de Aguas del Pilcomayo, integrado por pobladores de la zona de Esteban Martínez, pidió en diversas oportunidades la destrucción de las represas.

El Ministerio del Ambiente no interviene y la inacción tiene consecuencias dramáticas para quienes carecen de agua suficiente.

El intendente Héctor Daniel González resaltó la inequidad existente: “Unos tienen agua suficiente, otros no tienen para beber”.

A esto se suma que el Estado paraguayo invierte 10 millones de dólares cada año para limpiar la embocadura y los cauces que conducen al Pilcomayo.

El resultado de las represas es que unos se benefician con el dinero del Estado en detrimento de quienes apenas reciben las aguas del Pilcomayo.

Intentamos comunicarnos con el jefe de gabinete del Mades, Gustavo Ruiz Díaz, llamando sin éxito al 0991 terminación 016.

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