El obispo de la diócesis de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, inició su homilía recordando cómo se hacían las conmemoraciones del Corpus Christi en otras épocas. “Ahora ya todo eso pasó, pero gracias a Dios y a muchos jóvenes también se está recuperando lo que es la alfombra de flores; todo esto es muy lindo para el Señor, ojalá que esto se expanda cada vez más”, expresó.
Asimismo, resaltó que el hombre debe nutrirse más de Cristo y del pan, que es la comunión con el cuerpo de nuestro Señor, porque el cuerpo -indicó- es alegre y tiene esperanza solo si está con Cristo.
“Si nosotros, los cristianos, descubriéramos lo que tenemos nos daríamos cuenta que la eucaristía está dentro nuestro”, dijo.
Señaló que en cada misa los presentes y los fieles comulgan, pero eso no tiene que llevarnos a vulgarizar la eucaristía, a acercarse quizás como si fuera un pan ordinario y con la conciencia en desorden. Recordó un pasaje de San Pablo y dijo: “Quien come y bebe sin discernir el cuerpo, come y bebe su propia condena”.
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Evitar el resentimiento
El obispo también hizo énfasis en la importancia de evitar los resentimientos. “No podemos hacer la comunión entre nosotros si es que nos odiamos, si no estamos dispuestos a la reconciliación, si cerramos las puertas del corazón al otro”, expresó.
“Los hermanos, especialmente los más vulnerables, son los miembros de Cristo y debemos respetarlos”, dijo el religioso.
Monseñor Valenzuela recalcó que, como cristianos, no debemos tener rencor al prójimo, no tenemos que estar en discordia con nadie, porque la eucaristía nos enseña a hacer algo mucho más grande: a dar también nosotros el cuerpo y la sangre como lo ha hecho el propio Jesús por nosotros.
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Finalmente, el obispo señaló que debemos tener más amabilidad, empatía y amor con el prójimo. “Celebremos así la fiesta del Corpus Christi porque esto es la fiesta de la vida, del amor y la unidad”, puntualizó monseñor Ricardo Valenzuela.
Al término de la jornada dominical se pudo observar una importante concurrencia en el santuario. Estuvieron presentes visitantes de Pedro Juan Caballero, Posadas, Misiones, familiares de excombatientes del barrio María Auxiliadora, Mariano Roque Alonso, grupos de familias de Buenos Aires, San José, Limpio, formadores de docentes del Instituto Santa Rita y Trinidad.
Así también, participaron 15 instituciones educativas que llevaron adelante la preparación de la tradicional alfombra de flores que se pudo visualizar en la explanada de la Basílica.

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