El intendente de San Bernardino, Emigdio Ruiz Díaz (ANR-HC), para trasladar las discotecas que durante 12 años operaron en el anfiteatro en la temporada veraniega a las denominadas “zonas mixtas”, argumentó la necesidad de preservar la tranquilidad de la zona del sitio de eventos, que declaró como residencial. Sin embargo, el lugar ahora es epicentro de megafestivales.

Entre la noche del viernes y la mañana del sábado se realizó uno de los eventos internacionales masivos, con actuación de DJ reconocidos. Para el 31 de enero y el 7 de febrero se anuncian otros megaeventos con shows de artistas extranjeros.

Desde octubre, la Cámara de Comercio y Turismo de San Bernardino, presidida por Marilyn Caballero Scavone, viene denunciando la postura arbitraria del intendente, que cuenta con el apoyo de un grupo de integrantes de la Junta Municipal. Desde hace dos meses, los directivos buscan la forma de dialogar con el jefe comunal para tratar de llegar a una solución, pero no obtuvieron respuesta.

Además, pobladores de las “zonas mixtas”, creadas en barrios residenciales, urbanizaciones o cerca de barrios cerrados, desde hace dos semanas vienen denunciando el caos ocasionado por el traslado de las discotecas. Estos sectores no reúnen las condiciones en materia de infraestructura ni de espacio adecuados, a lo que se suma la presencia de habitantes que sufren por el desorden generado por vehículos, música a alto volumen hasta la madrugada, inseguridad, entre otros inconvenientes, según denunciaron. Estos reclamos tampoco fueron atendidos.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Lea más: Conflicto por usufructo del anfiteatro
Intentos en la Junta

Hubo dos convocatorias para la realización de una sesión extraordinaria en la Junta Municipal para debatir los alcances administrativos de las medidas tomadas por el intendente Emigdio Ruiz Díaz, pero no se reunió el quorum necesario para la plenaria. En el primer intento, el 29 de diciembre de 2025, se ausentaron Jazmín Sosa (ANR), Óscar Valdez (ANR), Derlis Gómez (ANR), Vidal Amarilla (PLRA), Álvaro Arias (ANR), Gladys Alonso (PLRA) y Eduardo Pattender (ANR).

La segunda vez, el viernes 16 de enero, no se presentaron Vidal Amarilla (PLRA), Baldomera Chaparro (PLRA), Jazmín Sosa de Grim (ANR), Óscar Valdez (ANR), Ramón “Moncho” Paiva (ANR) y Derlis Gómez (ANR). Por otro lado, asistieron Arnaldo Vera Ávalos (independiente), Alcides Arias (Frente Guasu), Gladys Montti (PLRA), Francisco Aguilar (PLRA) y Eduardo Pattender (ANR).

La bancada aliada a Ruiz Díaz es liderada por Pattender, quien, en la noche del jueves 15 de enero, estuvo reunido con Ruiz Díaz, según denunció en la sala de la Junta Alicia Martínez de la Pera, integrante del Consejo Directivo de la Cámara de Comercio y Turismo de San Bernardino.

Trasladó el ruido a zonas residenciales
El traslado de discotecas a las llamadas “zonas mixtas”, lejos de solucionar el problema de los ruidos molestos, lo trasladó a barrios residenciales. La situación viene generando quejas desde inicios de enero, coincidiendo con la apertura de la temporada veraniega.

Esta vez, una mujer embarazada, junto a su familia, denunció que sufren noches sin descanso debido a las fiestas que se realizan en el barrio Jardín, en pleno casco urbano de la ciudad.

La familia, que prefirió mantener su identidad en el anonimato, señaló que el ruido constante proviene principalmente de la discoteca Zolara, instalada en el barrio Jardín, a metros de la avenida Guillermo Naumann, vía de acceso principal a San Bernardino.
En ese sector también funciona el local nocturno Amelia.
Según relataron, la música a alto volumen se extiende durante horas de la madrugada y la mañana, creando un ambiente insalubre y perjudicial, especialmente para una mujer en estado de gravidez.
Lea más: Dictamen de la Comisión de Legislación de la Junta Municipal de San Bernardino
Otros pobladores aseguraron que el ruido constante afecta la salud, la convivencia y la calidad de vida.
En el barrio Cristóbal Colón, así como en las urbanizaciones Villa Martina y Villa Mercedes, también sufren por el caos ocasionado por otras discotecas instaladas en la zona.
Juan Carlos Ávila, vecino del barrio Cristóbal Colón, indicó hace unos días que el traslado de las discotecas del anfiteatro José Asunción Flores fue arbitrario. Señaló que esta infraestructura fue planificada para ese fin en su momento.
Afirmó que la ubicación de discotecas en zonas residenciales afecta considerablemente la salud mental de los vecinos.
“Nosotros no podemos descansar los fines de semana, viernes y sábado. Niños, nuestros padres, adultos mayores. Estas discotecas abren hasta las seis y media o siete de la mañana, y el ruido empieza a subir en decibeles a partir de las dos de la madrugada; se vuelve insostenible. En realidad, nos vibran los vidrios; no se puede descansar”, expresó.
