El sistema penitenciario paraguayo tomó el control formal de la reclusión de Gianina García, pareja del presunto narcotraficante Sebastián Marset. Tras su paso por la unidad militar de Viñas Cué, García fue trasladada el pasado viernes al Centro Penitenciario Martín Mendoza, bajo un estricto régimen de máxima seguridad.
Explicó que este traslado es el resultado de un trabajo coordinado entre el Poder Judicial, la Policía Nacional y su cartera.
“Buscamos que los civiles cumplan sus procesos dentro del sistema penitenciario nacional y no en recintos militares”, señaló, asumiendo la responsabilidad directa sobre la seguridad de la interna.
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Altos perfiles
Para el ministro, el caso de Gianina García no es solo una cuestión de vigilancia interna, sino un desafío de seguridad pública que requiere un blindaje externo contra posibles operativos de rescate.
“Este caso nos ocupa. Es un desafío porque es un alto perfil, como otros que tenemos. Nuestra prioridad es prevalecer la custodia de las personas y la seguridad de la ciudadanía”, afirmó Nicora.
Ley de Emergencia Penitenciaria
Uno de los puntos más críticos de la gestión actual es la dependencia de la voluntad política para mantener el apoyo militar en el perímetro de las cárceles. Actualmente, con una población carcelaria que asciende a 20.095 personas, el sistema se encuentra al límite.
Nicora enfatizó la necesidad de que el Congreso apruebe la Ley de Emergencia Penitenciaria para formalizar el apoyo de las Fuerzas Armadas sin depender de renovaciones temporales o favores institucionales.
