En un fallo calificado como histórico, la Corte Suprema de Justicia dejó sin efecto una medida cautelar que permitía a la firma Petrohue Real Estate S.A. explotar un pozo profundo para abastecer a un complejo inmobiliario en la zona de San Bernardino e Ypacaraí.
La resolución judicial priorizó el interés comunitario y la protección del Acuífero Caacupé, considerado una de las principales reservas de agua para el departamento de Cordillera y parte de Paraguarí.
Sin embargo, el fallo fue un logro de los pobladores de Atyrá, quienes se organizaron Comisión Vecinal Defensa del Agua de Atyrá y quienes a pesar de que las autoridades locales ignoraron sus reclamos, lograron revertir la medida cautelar que favorecía a la empresa.
Francisca Areco, miembro de la comisión, contó que hasta el momento se respeta la decisión de la máxima instancia judicial, además de que lo que se ha logrado hasta el momento, fue gracias a la ciudadanía que se plantó, que se movilizó, que dio su grito de protesta para levantar su voz y defender el Acuífero Caacupé.

“Esto no solamente es el pozo en sí, que está en la compañía Zanja Hu de Atyrá, no solamente a ese lugar afecta, iba a afectar inclusive ciudades aledañas como Caacupé, Tobatí. Es grande la consecuencia que va a traer para nosotros si es que se llega a concretar eso, pero por el momento se está logrando atajar, pero como ya le adelanté, es gracias a la presión de la ciudadanía, porque la gente se movilizó”, resaltó.
“Hace manifestaciones cuesta”
Francisca contó que se adhirieron a la causa personas de otras comunidades que iban a ser afectadas, inclusive de otras partes. Lamentó que las autoridades locales hicieron caso omiso al pedido de la comunidad, ya que si se plantaban y se hacían respetar, esto no hubiera llegado a ocurrir.
“Acá muchísimo se luchó porque todo es a pulmón. La gente de la compañía Zanja Hu siempre hacía colectas, sorteadas, de todo un poco para recaudar fondo para hacer las manifestaciones, porque hacer manifestación cuesta y cuesta caro, porque movilizar a la gente, tener que ver vehículo y todo eso implica un gasto tremendo, y acá la ciudadanía se encuentra hasta el momento huérfana de las autoridades”, puntualizó.
Agregó que a veces la comunidad de Zanja Hu presionaba a las autoridades para que pongan transportes para llevar a los miembros a reclamar sus derechos, pese a tener siempre una respuesta negativa.
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Contó que incluso el intendente, Ramón Martínez (ANR-HC), se esconde y corre de la gente, y que cuando está por un lugar, es porque la ciudadanía le está presionando de sobremanera. “Bajo presión él se va, no por iniciativa propia, no porque le afecta, y pensar que él también está afectado, él tiene familia que va a ser afectada si esto se llega a concretar. Increíble es la actitud de nuestras autoridades acá en Atyrá”, criticó.
Insistió en que la actitud de las autoridades locales de Atyrá no es aislada, ya que con cada problemática que se presenta en la ciudad, las mismas se esconden. Uno de ellos ocurrió cuando buscaron restaurar el templo San Francisco de Asís, las autoridades dejaron huérfanos a los ciudadanos, quienes se organizaron para poder restaurarlo.
Campaña electoral en Atyrá
En Atyrá es tradición que por más que exista campaña electoral, acuerdan no colocar panfletos, afiches y pasacalles en la ciudad, a fin de que estos no ensucien las calles de una de las ciudades consideradas más limpia del mundo.
Francisca dijo que esto sigue vigente, ya que es una tradición que se instaló en la época de Feliciano Martínez, incluso destacó que los políticos de la zona siguen respetando este acuerdo.
“Los atyreños somos conscientes de eso y de muchas cosas, solamente que de un tiempo atrás también la autogestión bajó un 50%, pero lo que seguimos en eso sabemos y cuidamos”, manifestó.
