Muchas familias viven en una “economía de guerra”, dice obispo de Misiones y Ñeembucú

Osmar López alertó que la crisis y las deudas llevan a muchas familias a una “economía de guerra”, agravada por la corrupción.
Monseñor Osmar López obispo de Misiones y Ñeembucú.Jesús Riveros

SAN JUAN BAUTISTA, Misiones. El obispo de la diócesis de Misiones y Ñeembucú, monseñor Osmar López, señaló que muchas familias viven en una “economía de guerra” por las deudas y la crisis económica, mientras que la corrupción en el país agrava la situación y evidencia la necesidad de mayor control y participación ciudadana.

Monseñor Osmar López, obispo de Misiones y Ñeembucú, mencionó que el pueblo hace mucho tiempo vive en una “economía de guerra”, a consecuencia de las deudas que se tienen y que se arrastran desde la época de la pandemia, como también por la crisis económica que tenemos actualmente en nuestro país.

“Hace tiempo que vivimos en una especie de economía de guerra. Muchas familias están sobreendeudadas y asfixiadas por compromisos financieros. Conozco numerosos casos de personas que destinan gran parte de sus ingresos al pago constante de deudas. Esta situación se arrastra desde la pandemia, por lo que considero que la economía de guerra para el pueblo comenzó hace bastante tiempo”, indicó López.

A su criterio, esto se debe a que a nivel país se ha llegado a un punto en el que la corrupción alcanzó tal magnitud que terminó arrastrando a todo el sistema. “Muchas veces se nos dice que no tenemos pruebas y que, si denunciamos, debemos presentarlas. Pero lo cierto es que en todas partes se comenta lo mismo: que la gran corrupción está presente, especialmente en las obras públicas”, señaló el religioso.

Explicó que no cuenta con una receta para solucionar la corrupción en el país, pero afirmó que se trata de un problema estructural.

“Es una falla del sistema, incluso de la propia justicia, donde todo parece justificarse en los papeles, pero en la práctica hay corrupción: obras que se presupuestan con determinados montos, aunque en realidad se ejecutan por menos y la diferencia queda en el camino”, agregó monseñor López.

Propuso fortalecer la participación ciudadana desde las juntas municipales, las comisiones vecinales y otros espacios, la ciudadanía debe involucrarse más en el control. “Porque si no hay control, ¿cómo sabemos que el dinero se utilizó correctamente? ¿Quién controla? Ese es el punto clave”, finalizó el obispo de Misiones y Ñeembucú.