El intendente de San Pablo, Jorge Codas (PLRA), reiteró el pedido de intervención urgente para evitar daños mayores en el puente que conecta al distrito y la zona sur de San Pedro y el norte del país. Advirtió sobre la importancia estratégica de la infraestructura vial para la región.
El cauce hídrico se ha desviado, dejando con escaso flujo de agua al puente principal y generando pastizales, mientras que el caudal se concentra en los aliviaderos, exponiendo los pilotes y arrastrando las piedras de protección. Esta situación incrementa el riesgo estructural.
Tras múltiples reclamos, el MOPC envió el año pasado una retroexcavadora, pero la máquina permaneció meses inactiva por falta de combustible y licencia ambiental, y solo trabajó brevemente sin concluir las obras. Los trabajos quedaron inconclusos y sin solución efectiva.

Lea más: Desvío natural del río Jejuí pone en riesgo aliviadero
La situación continúa siendo crítica y los aliviaderos siguen en peligro de colapso ante la falta de intervención sostenida. La comunidad insiste en la urgencia de acciones concretas.
A mediados del año pasado, el MOPC tuvo una presencia limitada al iniciar trabajos en Puerto Tajy para recuperar el cauce del río, sin lograr avances significativos pese a años de advertencias de autoridades y pobladores. La intervención fue considerada insuficiente.

El intendente Jorge Codas, junto a los pobladores, mantiene constantes gestiones para evitar el derrumbe de un aliviadero y restablecer el curso normal del río Jejuí en el límite entre San Pablo y San Pedro de Ycuamandyyú. La preocupación crece ante el paso del tiempo sin respuestas.
El desvío del agua deja al descubierto los pilotes del puente principal de 350 metros, mientras pone en riesgo un aliviadero de 75 metros que no está preparado para soportar el caudal actual. La infraestructura menor es la más vulnerable.
La respuesta del MOPC fue calificada como insuficiente, ya que además de la escasa intervención, se reconoció la falta de licencia ambiental para encarar una solución definitiva. Esto agrava la demora en los trabajos.
Durante meses, la maquinaria permaneció a la vera del río sin operar, y tras un breve periodo de trabajo fue retirada sin ofrecer soluciones concretas a la problemática.
La formación de un banco de arena desvió completamente el curso del río, dejando sin agua el paso bajo el puente principal y comprometiendo la estabilidad de su estructura. Este fenómeno natural no fue atendido a tiempo.
El caudal ahora atraviesa un aliviadero de menor tamaño, lo que aumenta el riesgo de derrumbe al no estar diseñado para soportar la fuerza del río. El peligro es inminente, según los pobladores.
Autoridades locales insisten en la necesidad de un trabajo serio para recuperar el cauce normal del río Jejuí, e incluso plantean aprovechar la extracción de arena para generar una playa que beneficie a la comunidad. El río, declarado patrimonio natural del país, sigue siendo un recurso clave para la zona.
