La Corte acepta uso de inteligencia artificial en el Poder Judicial

Justicia
Imagen ilustrativa: una estatua de la diosa de la justicia, Astrea. Shutterstock

La Corte Suprema de Justicia (CSJ) dio a conocer su aprobación a una política de uso de sistemas de inteligencia artificial (IA) dentro del Poder Judicial. ¿Cómo funcionaría? En la siguiente nota, más detalles.

La CSJ, mediante la resolución N° 12.677, aprobó las directrices para el uso de sistemas de inteligencia artificial, aplicables a magistrados y funcionarios del Poder Judicial.

Según el PJ, mediante esta normativa se establecen los criterios para su utilización en actividades vinculadas al procesamiento de datos, la gestión de la información e incluso la toma de “decisiones asistidas”.

Asimismo, su objetivo es “orientar” la utilización de estas herramientas en el ámbito judicial con un criterio de “ético, responsable y transparente” ya establecido, mientras que su aplicación se daría entre magistrados y funcionarios.

“Se dispone que su implementación se realice como apoyo a la labor de los operadores judiciales, sin sustituir la intervención humana en los procesos de toma de decisiones", aseguran.

Uso adecuado a la Constitución

De igual manera, el Poder Judicial sostiene que “su uso deberá adecuarse a la Constitución de la República”, al igual que a tratados internacionales y demás normas vigentes.

Esta política alcanza a los distintos órganos jurisdiccionales, circunscripciones judiciales y dependencias administrativas en actividades vinculadas a la gestión de información y procesos asistidos, según el PJ.

Por otra parte, el Poder Judicial también sostiene que “incorpora criterios vinculados a la transparencia en su utilización” y se prevé la obligación de informar sobre su implementación y uso, especialmente en los casos donde su aplicación pudiera incidir en derechos o garantías.

Finalmente, sostienen que el desarrollo de esta política se dio en cooperación técnica en marco de la Carta Acuerdo suscrita entre la Corte Suprema de Justicia y la Oficina Regional de UNESCO en Montevideo, como también con la participación del consultor internacional Juan David Gutiérrez.