Pobladores de la Colonia Andrés Barbero, ante la falta de respuestas, resolvieron en asamblea endurecer las medidas y avanzar con acciones más visibles para denunciar la situación. La movilización apunta a exponer el abandono en materia vial.
El deterioro de caminos rurales y rutas pavimentadas genera riesgos constantes y dificulta la circulación, afectando a comunidades enteras. La crisis impacta en todos los sectores.
El tramo de 17 kilómetros que conecta Andrés Barbero con la ruta PY11, en Naranjaty, sigue intransitable pese a reiterados reclamos, lo que motivó la convocatoria a la protesta. La falta de soluciones agudiza el malestar.
Como medida de presión, los pobladores decidieron declarar asueto popular: padres acudirán con sus hijos a trabajar en puntos críticos del camino, paralizando las clases y convirtiendo la jornada en una protesta activa. También prevén presencia sobre la ruta con posible bloqueo.
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Mientras, una comitiva busca reunirse con el gobernador de San Pedro, Freddy D’Ecclesiis, para lograr apoyo para una audiencia con autoridades nacionales. Intentan agotar las instancias de diálogo.
El tramo requiere intervención urgente y, aunque el proyecto de pavimentación cuenta con fondos, el llamado a licitación sigue pendiente de trámites administrativos. La demora incrementa la indignación.
Los pobladores advierten que la paciencia se agotó y que la movilización será el último recurso si no hay respuestas concretas. No descartan radicalizar las medidas.
Otros puntos críticos incluyen la vía entre San Pedro de Ycuamandyyú y Piri Pucú, así como la ruta PY08, conocida como “ruta de la muerte”, donde persisten tramos peligrosos pese a reparaciones parciales. La crisis vial es generalizada.
Finalmente, anuncian que continuarán las movilizaciones e incluso posibles cierres de rutas hasta obtener soluciones definitivas. Exigen respuestas urgentes a una problemática que afecta a todo el departamento.
