Habitantes de los barrios San Quintín y La Elisa, de la ciudad de Pilar, se reunieron con el presidente de la Junta Municipal, Gerardo Valoriani (ANR), y el inspector municipal David Ojeda para exponer la crítica situación que atraviesan tras la intervención del Consorcio Sanitario Ñeembucú.
Según denunciaron los pobladores, las obras incluyeron excavaciones en prácticamente todas las cuadras, lo que dejó a numerosas familias sin accesos adecuados a sus viviendas.
A esta situación se suma el mal estado de la calle principal, que —afirman— fue abandonada sin una terminación correcta, con la colocación de ripio de baja calidad que, con cada lluvia, se vuelve resbaladizo e intransitable.
Los reclamos no se limitan a estos sectores. Habitantes de los barrios San Vicente y Juan Pablo II también manifestaron su malestar por problemas similares.
Diana Ozuna cuestionó la falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades y de la empresa encargada de las obras. “En todos los barrios hay reclamos, pero es en vano; se burlan de los ciudadanos, prometen soluciones que nunca llegan”, expresó.
En la misma línea, Laura Da Silva, del barrio San Vicente, denunció la falta de canalización adecuada, lo que provoca que el agua ingrese a las viviendas durante las lluvias.
“Nuestro camino parece una escalerita por el mal estado en que se encuentra”, lamentó, al referirse a las condiciones de las calles en sectores como San Alfonso y San Vicente.
Reconoce incumplimiento
Por su parte, el titular de la Junta Municipal, Gerardo Valoriani (ANR), reconoció que anteriormente la vía principal contaba con ripio de mejor calidad, lo que contrasta con la situación actual.
Asimismo, recordó que el contrato firmado entre el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y el consorcio establece que las calles deben quedar en iguales o mejores condiciones tras la ejecución de las obras, punto que —según dijo— hoy no se estaría cumpliendo.
Denuncia cruzada
En medio del conflicto, el ingeniero residente de la empresa Benito Roggio e Hijos SA, César Neuman Ortiz, presentó una denuncia ante la Comisaría 3ª de Villa Paso por un supuesto hecho de amenaza ocurrido el pasado 17 de abril, durante una reunión con vecinos del barrio San Quintín.
De acuerdo con la denuncia, la ciudadana Yohana Beatriz Espínola habría proferido amenazas contra los trabajadores y advertido que quemaría las máquinas si continuaban las labores, además de impedir la ejecución de los trabajos.
Sin embargo, la mujer negó categóricamente las acusaciones y sostuvo que fue el propio ingeniero quien habría actuado de manera irrespetuosa.
“Se rió en nuestra cara, se burló de nosotros”, afirmó, rechazando haber amenazado a los operarios.
El conflicto refleja el creciente malestar social en sectores afectados por las obras, mientras los vecinos insisten en la necesidad de soluciones concretas que garanticen condiciones mínimas de transitabilidad y seguridad en sus comunidades.
La representante del Consorcio Sanitario Ñeembucú, ingeniera Violeta González, señaló que, apenas mejore el tiempo, terminarán el trabajo en el barrio afectado.
