El edil departamental, Augusto Galeano, señaló que llegó a la comunidad de Santa Rita, una de las compañías del distrito de San Ignacio, tras ser solicitado por vecinos para mostrar la realidad del funcionamiento de la salud local.
Según la denuncia, la atención a los pobladores se brinda en un salón de una iglesia evangélica porque el edificio de la USF se encuentra en muy mal estado: presenta pisos hundidos, humedad generalizada y paredes con grietas, lo que representa un peligro inminente de derrumbe.
“La Atención Primaria de la Salud de Santa Rita funciona en una iglesia, algo totalmente inédito, porque la estructura de la unidad sanitaria está por caerse. Esto representa un riesgo tanto para los pacientes que acuden al lugar como para los profesionales que brindan la atención médica”, indicó.
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“Los vecinos van a la Municipalidad y les dicen que no hay dinero; acuden a la Gobernación y obtienen la misma respuesta; recurren al Ministerio de Salud y también les informan que no hay recursos. Entonces, ¿a quién podemos recurrir si estas instituciones no pueden garantizar un edificio digno? ¿Será que el Gobierno Nacional está ausente y no le interesan las necesidades de la población?”, cuestionó.
“En la práctica, los vecinos casi ‘tienen prohibido enfermarse’ después de las tres de la tarde, ni tampoco los fines de semana o feriados, ya que no hay servicio. Además, solo cuentan con un médico. Esta es la realidad no solo de esta comunidad, sino de gran parte del país; es una vergüenza la situación de la salud pública”, agregó.

Indicó, además, que, ante la falta de privacidad, cuando una mujer debe realizarse un examen de Papanicolaou (PAP), la profesional solicita a todas las personas presentes que abandonen el recinto para poder garantizar la intimidad necesaria durante el procedimiento.
El espacio donde atienden actualmente es un salón dividido por biombos: en un sector se guardan los medicamentos y en otro se realiza la consulta médica. Lo más crítico es que la admisión, donde se recibe a los pacientes, funciona a la intemperie, debajo de un árbol.
Por su parte, el director de la VIII Región Sanitaria, doctor José María Mereles, informó que técnicos del Ministerio de Salud ya realizaron las evaluaciones correspondientes al edificio y dieron las pautas para su reparación.
Sin embargo, aseguró que presentaron tanto a la Municipalidad como a la Gobernación el proyecto de reparación del local de la USF, pero que aún no recibieron respuesta.
“Estamos buscando fuentes de financiamiento para concretar las obras. Ahora estoy preparando un informe detallado para presentarlo a la Junta Departamental, a fin de que nos ayuden a conseguir los recursos necesarios y solucionar este problema”, señaló Mereles.

El director regional también explicó que no se podía suspender la atención, por lo que solicitaron el uso de las instalaciones de la iglesia para continuar con los servicios, dado que el edificio original era inhabitable. Esta medida fue autorizada por el Ministerio de Salud.
“He escuchado la denuncia sobre el examen de Papanicolaou. Es cierto que se pide a las personas que se retiren del lugar y se cierran las puertas, pero es para cuidar el pudor y la privacidad de la paciente. Según las estadísticas, se realiza aproximadamente un examen por mes”, concluyó el médico.
Dicha Unidad de Salud Familiar está funcionando en la localidad de Santa Rita desde hace nueve años, y desde diciembre del año pasado los profesionales de la salud están realizando su atención médica en el salón de la iglesia evangélica, explicó.
