La visita, recogida inicialmente por la agencia japonesa de noticias Jiji Press, está prevista para mediados de agosto y marca uno de los hitos más relevantes de la agenda diplomática de este año,.
El príncipe Akishino, quien es hermano del emperador Naruhito y ocupa el primer lugar en la línea de sucesión al trono, regresa a suelo guaraní en un momento de gran significado simbólico.
El eje central del viaje será la conmemoración de las nueve décadas del inicio de la inmigración japonesa a Paraguay, un proceso que ha dejado una huella profunda en la identidad y economía del país. Actualmente, se estima que residen en territorio nacional unos 10.000 inmigrantes japoneses y sus descendientes, quienes han mantenido un vínculo ininterrumpido con su tierra de origen.
Además de los actos protocolares en Asunción junto con el mandatario Santiago Peña, la agenda real contempla la participación en una ceremonia especial para honrar el legado de los primeros colonos que llegaron en 1936.
También se prevé que los príncipes mantengan encuentros cercanos con los miembros de la comunidad nikkei, reforzando el apoyo de la familia imperial a su diáspora en Sudamérica.
Esta no es la primera vez que la realeza nipona muestra su aprecio por Paraguay; el propio príncipe Akishino ya realizó una visita de cuatro días en noviembre de 2006, en ocasión del 70° aniversario de la inmigración. Asimismo, existe el precedente histórico de la visita del entonces príncipe heredero Akihito —posterior emperador— en 1978, lo que subraya la continuidad y solidez de las relaciones bilaterales.
