Judas Kái en el Mercado 4: “Bachi” Núñez es el más pedido para la quema de San Juan

En el mercado 4 ya se venden los Judas Kái con los rostros de diferentes figuras de la política nacional.
En el mercado 4 ya se venden los Judas Kái con los rostros de diferentes figuras de la política nacional.

La tradición del San Juan Ára llega con fuerza al Mercado 4. Vendedores reportan alta demanda de muñecos con rostros de políticos. “Nenecho” Rodríguez quedó fuera de la lista, mientras que los precios rondan los 100.000 guaraníes.

El calor de las festividades de San Juan ya se siente en el Mercado 4 de Asunción, donde la tradicional quema del “Judas Kái” se reinventa cada año con figuras de la política nacional.

Según los vendedores de la zona, este año existe un favorito indiscutible entre los compradores: el senador colorado Basilio “Bachi” Núñez. El rostro del legislador encabeza la lista de pedidos, consolidándose como la opción más solicitada para ser objeto de la tradicional quema.

Junto a Núñez, otras figuras que integran el “selecto grupo” de personajes elegidos para el ritual son: el fiscal general del Estado, Emiliano Rolón; el vicepresidente de la República, Pedro Alliana, y el senador Dionisio Amarilla.

Para esta edición, los clientes cuentan con la ventaja de personalizar su compra, pudiendo elegir el rostro específico de la autoridad que deseen incluir en el muñeco.

Curiosamente, el exintendente de Asunción Óscar “Nenecho” Rodríguez ha dejado de figurar en el inventario de los comerciantes. Ante la consulta, un vendedor del Mercado 4 fue tajante: “Ni para Judas Kái ya no vale Nenecho”.

Para quienes buscan llevar la tradición a sus barrios o instituciones, el costo del Judas Kái se mantiene accesible.

El precio ronda los 100.000 guaraníes, paquete que incluye el muñeco y cuatro bombas de estruendo. “Con eso ya vas a tener un lindo espectáculo”, aseguró uno de los feriantes, invitando a la ciudadanía a acercarse al populoso mercado para preparar los festejos de San Juan.

La quema del Judas Kái, más allá de la sátira política, se mantiene como una de las costumbres más arraigadas de la cultura paraguaya, mezclando la diversión con una crítica social que se renueva cada junio.