Conflicto en Coronel Oviedo por la poda de un tajy de más de 150 años

Hombre robusto con chaqueta azul y dos mujeres con abrigos, observan un tajy antiguo rodeado de vegetación y troncos apilados.
Los pobladores (izq-der) Gustavo González Coronel, Ana Coronel de González y la docente Daniela Godoy, mostrando la quebradura del árbol.Victor Barrera

Un histórico tajy de más de 150 años, ubicado en la compañía Olegario de Coronel Oviedo y distinguido en 2024 como “Coloso de la Tierra”, fue podado casi por completo debido al avanzado deterioro de su estructura y al riesgo que representaba para alumnos y docentes de una institución educativa.

La decisión dividió a la comunidad. Mientras algunos pobladores respaldaron la poda por razones de seguridad, otros lamentaron y cuestionaron la pérdida de uno de los árboles más emblemáticos de la zona.

Los vecinos aseguraron que recurrieron sin éxito a las autoridades para intentar salvar el ejemplar, y denunciaron que no recibieron ninguna respuesta.

Según explicó la pobladora y docente de la Escuela Básica 1407 ‘Amigos de las Américas’, Daniela Godoy, el enorme tajy comenzó a quebrarse en la parte central del tronco debido al peso de sus ramas, situación que hacía temer un eventual desplome sobre la escuela.

Comentó que, al detectarse el problema, informaron a los responsables del concurso Colosos de la Tierra, quienes comunicaron el caso al Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades). La recomendación inicial fue instalar soportes especiales para sostener el árbol, similares a los utilizados en un antiguo samu’û del Chaco, con el objetivo de preservar este patrimonio natural.

Sin embargo, la comunidad no contaba con los recursos económicos para ejecutar ese tipo de intervención, por lo que presentó notas a la Municipalidad de Coronel Oviedo y a la Gobernación de Caaguazú solicitando apoyo.

De acuerdo con la docente, ninguna de las instituciones respondió al pedido ni realizó una inspección técnica.

Ante la falta de respuestas y considerando que el tajy se inclinaba peligrosamente hacia la escuela, los padres de familia y la comunidad educativa resolvieron autorizar la poda para evitar una eventual tragedia.

Godoy lamentó profundamente la pérdida de gran parte del árbol y señaló que la decisión fue dolorosa para toda la comunidad, especialmente para los niños, aunque sostuvo que no existía otra alternativa debido al peligro que representaba el estado del ejemplar.

Gran tajy podado en la escuela Amigos de las Américas, con troncos cortados en el suelo alrededor.
El gran tajy podado en la escuela Amigos de las Américas.

El tajy se había convertido en uno de los principales símbolos naturales de la compañía Olegario luego de ser distinguido en 2024 como “Coloso de la Tierra”, reconocimiento otorgado a árboles emblemáticos del país por su valor ambiental, histórico y cultural. Hoy, los pobladores esperan que el antiguo ejemplar logre rebrotar y conservar al menos una parte de la historia que durante más de un siglo y medio acompañó a la comunidad.

Por su parte, el director de Medio Ambiente de la Municipalidad de Coronel Oviedo, Rubén Arrúa, manifestó que desconocía la situación, debido a que apenas lleva tres semanas en el cargo. No obstante, anunció que iniciará una investigación para determinar por qué no se brindó asistencia a la comunidad y si existieron omisiones que pudieron evitar el sacrificio del histórico tajy.

Treinta personas rodean un gran árbol, escuchando atentamente a un orador en un ambiente rural junto a la Escuela Básica N° 1407.
El árbol de tajy que fue premiado en el 2024 como un coloso de la tierra.

A su vez, el encargado de la oficina de Medio Ambiente de la Gobernación de Caaguazú, Gustavo Molinas, aseguró que nunca recibió una nota relacionada con el caso y afirmó que desconoce lo ocurrido con el árbol. Sostuvo que, de haber existido un pedido formal en la institución, se habría realizado una intervención para buscar alternativas que evitaran la poda del emblemático ejemplar.