Orlando Gill se convirtió en la gran figura de la Selección Paraguaya tras su actuación decisiva en la tanda de penales, donde la Albirroja venció a Alemania en una histórica clasificación en la Copa del Mundo 2026 ante la tetracampeona.
Gill inició su recorrido en la ciudad de San Lorenzo, donde pasó por clubes como Sportivo Tayazuapé, 13 de Junio de Reducto y posteriormente Sportivo San Lorenzo, institución en la que debutó en la primera división del fútbol paraguayo. Allí, Raimundo “Tito” Peralta, preparador de arqueros, fue una figura clave para su crecimiento.
“La experiencia que tengo -como arquero -me permitió visualizar a un muchacho alto, delgado, que me pareció que tendría cualidades. Él me dijo que era arquero y más me interesó, porque yo conozco el puesto. Entonces le dije para probarlo y rápidamente, en una práctica, demostró tener ciertas condiciones, pero había que trabajarlo”, relató esta mañana para ABC TV.
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Talento y mucho trabajo
El preparador de arqueros y actual dirigente deportivo de San Lorenzo, contó que el talento estaba presente desde el principio, pero que debían trabajar para prepararlo.
“Él tenía que trabajar, y había que acompañarlo, eso significaba tener tiempo de llevarle, traerle, vivir su vida. A un talento uno puede descubrir pero se puede perder porque uno no tiene acompañamiento necesario para el futbolista”, señaló.
Peralta resaltó además que siendo menor de edad, a los 16 años, ya él demostraba un talento excepcional. “Entonces me pareció importante, en ese momento, iniciar un proceso de trabajo con él, eso fue lo que hicimos con la comisión directiva, no fui solo yo”, destacó.
En otro momento, recordó que Gill ya jugó con la Selección Nacional con la sub20 en dos ocasiones y que fue ahí donde el extécnico de Paraguay, Chiqui Arce, le convocó en varias ocasiones para practicar con los de Primera División, teniendo él solo 18 años.

El salto hacia un club argentino
“En el Club San Lorenzo él (Orlando) llegó con el profe Mario Jara, que es que le acompaña y lo prepara ahora en todo momento. Él le recomendó a un empresario de Argentina, que es el señor Mariano Zelaya, que vino varias veces y en una de esas me visita, hablamos mucho, me dijo que quería saber todos los detalles de la vida de Orlando”, destacó.
Tito Peralta señaló que luego de contarle su vida de sacrificio y todo lo que creció, el empresario finalmente decidió impulsar su pase y llevarlo al San Lorenzo de Almagro.
El entrenador contó que al viajar a Argentina, Orlando pasó muchas necesidades, pues al principio no tenía salario y fue su esposa quien lo sostuvo.
“Al principio él viajó solo, fue una aventura, no fácil, le dejó acá a su bebé. Pero después conversando con su esposa llegamos a la conclusión de que había que acompañarlo ahí. Y en ese entonces él no ganaba nada, la esposa trabajaba también poco porque le tenía a su bebé, y así trataban de sostenerse”, contó.
En ese sentido, resaltó que su esposa Melissa Ávalos fue una figura crucial para el crecimiento de Orlando.
“Su esposa batalló por él, le ayudó mucho. Melissa fue la persona que le sostuvo emocionalmente, en todo sentido le acompañó y no le dejó en ningún momento. Creo que Melissa tiene un mérito grande porque le acompañaba en cualquier condición. Fue su sostén emocionalmente”, resaltó.

