En el lugar se observa a varios obreros trabajando para agilizar las tareas y reducir, en lo posible, las demoras. Sin embargo, la reducción de la calzada obliga a los conductores a circular con precaución y genera un cuello de botella en uno de los sectores más conflictivos de la ruta.

La situación se volvió aún más complicada tras el retiro del semáforo que se encontraba en el peligroso cruce de Pedrozo. Como parte de las medidas adoptadas, también fueron cerrados los accesos que conducían hacia Pirayú y Candia-Atyrá, reduciendo las alternativas de circulación para los pobladores.
Actualmente, los conductores disponen únicamente de dos puntos de retorno: uno ubicado a la altura del Kilómetro 48 y otro en el Kilómetro 45. Esta situación obliga a realizar recorridos más extensos y dificulta especialmente la movilidad de quienes necesitan cruzar o acceder a las comunidades cercanas.

La problemática no afecta únicamente a los conductores. Peatones, adultos mayores, niños y personas con discapacidad también deben enfrentar mayores dificultades para desplazarse en una zona donde la circulación se encuentra restringida y los cruces habituales fueron clausurados.
Minibús gratuito
Para reducir el impacto sobre los peatones, se habilitó un minibús gratuito que realiza el traslado de personas, especialmente de adultos, niños y personas con discapacidad. La medida busca evitar que tengan que caminar largas distancias para sortear las restricciones.
Mientras las autoridades avanzan con las obras para habilitar un viaducto, Pedrozo continúa pagando el costo de una infraestructura vial que durante años acumuló retrasos y problemas. El retiro del semáforo y el cierre de accesos pueden formar parte de una solución temporal, pero por ahora la realidad para quienes atraviesan el sector sigue siendo la misma: largas demoras, escasas alternativas de retorno y una movilidad cada vez más complicada.
En este cruce murieron 12 personas en dos años. En el primer choque, un trasganado perdió el freno y arrasó varios vehículos y mató a seis personas. Hace poco más de una semana, un transportador de ladrillos también perdió el freno y mató a otras 6 personas.
