El doctor Miguel Ferreira, director general del Hospital Nacional de Itauguá, brindó detalles sobre el crítico estado de salud del exgobernador de Central, Hugo Javier González, quien ingresó al centro asistencial tras haber sufrido un cuadro de salud crítico en el Pabellón Industrial La Esperanza de la Penitenciaría Nacional de Tacumbú, donde cumple su condena.
Actualmente, el paciente se encuentra internado en la “unidad de cuidados intensivos adultos” y debió ser intervenido quirúrgicamente de urgencia.
Según explicó el especialista, el procedimiento consistió en “la colocación de un catéter en el centro del cerebro para medir la presión intracraneana, y de acuerdo a eso ver la evolución de las lesiones que tiene dentro del cerebro”.
Consultado sobre los plazos para obtener un diagnóstico más preciso, Ferreira indicó que se necesitan 48 a 72 horas para contar con un panorama certero, enfatizando que la prioridad médica es “salvar la vida” y mantener estables los niveles de presión dentro del cráneo, advirtiendo que cualquier alteración en este aspecto “produce daños irreversibles e inclusive hasta la muerte”.
Lea más: ¿Caída por ataque o ACV? Las “sospechas” del director del Hospital Nacional sobre Hugo Javier
Lesiones complejas y proceso de investigación
El director del hospital detalló el cuadro médico con el que ingresó el exgobernador, señalando que presenta un “hematoma epidural”, acumulación de sangre intracraneal, y una lesión axonal difusa, que ocurre cuando el tejido cerebral sufre un daño severo, acompañado de fracturas en la “cavidad orbitaria del lado izquierdo”.
Ante la versión inicial de que el cuadro se originó por un accidente cerebrovascular (ACV), el profesional aclaró que “en este momento no se puede determinar” si el origen fue un ACV que derivó en una caída o si los traumatismos fueron producto de otro factor, remarcando que “eso seguramente lo va a determinar la investigación”.
Asimismo, sobre el sangrado que presentaba el paciente en la nariz y los oídos, el médico apuntó que podría deberse a la “consecuencia de la caída o consecuencia de algún trauma directo también”.
Para finalizar, Ferreira sostuvo que este cuadro clínico atípico “es más raro que aparezcan en un ACV”, debido a la magnitud de los hematomas y las fracturas constatadas.
