El doctor Andrés Giménez, especialista en diabetes, nos da más detalles del uso, los alcances y, sobre todo, de los beneficios de este nuevo medicamento basado en la molécula orforglipron que ya cuenta con la autorización de Dinavisa para ser producido y vendido en nuestro país bajo el nombre comercial de Orfoglip de Éticos.
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-Paraguay se convierte en el primer país de Sudamérica en tener la licencia para la distribución y fabricación del Orforglipron ¿Qué significa esto para la ciencia médica nacional y de qué manera va a ayudar a la población en el combate a la obesidad?
-Somos un país privilegiado en poder contar actualmente con esta molécula de Orforglipron. Gran parte de la población se va a beneficiar con ella porque se convierte en el tratamiento para el paciente que sufre de obesidad y que está en su fase de mantenimiento. Es decir, aquellas personas que ya bajaron de peso, que lograron su objetivo y llegaron a un peso saludable, pueden pasar de un inyectable a esta molécula por vía oral, lo cual representa un gran paso y un gran salto.
-Mucha gente se pregunta si el uso de la pastilla es para la fase de mantenimiento o si alguien que tiene problemas de obesidad puede recurrir directamente a esto en vez de inyectables, ya que hay mucha gente que le tiene miedo a las agujas.
-El Orforglipron es una molécula de los GLP-1, parecido a la semaglutida o a la tirzepatida, pero tiene la particularidad de que se puede administrar por vía oral. Es decir, las personas pueden tomar este medicamento y no interacciona con otros fármacos que comúnmente solemos consumir. El GLP-1 produce un descenso importante de peso de aproximadamente el 12.4% del peso total. Por ello, la FDA aprobó al Orforglipron como medicamento para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad.
-¿Cómo es que llega esto a Paraguay, doctor?
- Esto llega de la mano de un laboratorio que viene trabajando en esto hace mucho tiempo. Como médicos, siempre buscamos contar con las moléculas más actualizadas para el manejo de las enfermedades crónicas no transmisibles. El laboratorio realizó todas las gestiones para obtener la molécula, los permisos correspondientes y la aprobación de Dinavisa para su comercialización. Nos sentimos privilegiados en poder ofrecer este nuevo medicamento a nuestros pacientes y ganar experiencia en el manejo de la obesidad con él.

-Cuando hablamos de obesidad, doctor, ¿de cuántos kilos de más estamos hablando o cómo se calcula eso?
-Contamos con varias herramientas para diagnosticar el sobrepeso y la obesidad. Una de las más importantes, de fácil acceso y gratuita, es el índice de masa corporal (IMC). Consiste en una ecuación matemática que cualquier persona puede calcular en su casa dividiendo su peso por su altura al cuadrado (multiplicando la altura por sí misma). Si el resultado de esa ecuación está entre 20 y 25, es normal. Por encima de 25 ya hablamos de exceso de peso, y a partir de 30 se realiza el diagnóstico de obesidad. A partir de ahí, se clasifica en obesidad grado 1, grado 2 y grado 3.
-¿Cuáles son las diferencias, doctor, entre el grado 1, 2 y 3?
-Las diferencias radican en que a mayor aumento de peso hay un número más alto y, por ende, un mayor riesgo de sufrir complicaciones y enfermedades relacionadas. La obesidad está asociada a más de 200 enfermedades y a más de 13 tipos de cáncer, lo que significa que una persona con obesidad posee un riesgo latente de contraer algún tipo de cáncer.
-Ese es un dato muy interesante. ¿Y cómo ayuda esta molécula y cómo actúa dentro del cuerpo? ¿Es para cualquiera de los tres tipos de obesidad, doctor?
-El GLP-1 es una hormona propia del cuerpo que liberamos de forma natural en el intestino al consumir alimentos, como carbohidratos o cualquier otra comida. Esta hormona viaja al cerebro y le avisa que se está introduciendo alimento, lo que frena el apetito y produce saciedad (la sensación de plenitud que nos hace sentir llenos). En las personas que tienen sobrepeso y obesidad, esta hormona puede no actuar de la manera adecuada. Medicamentos como la semaglutida, la tirzepatida o el Orforglipron simulan la acción de esta hormona natural. Al tomar Orforglipron, se estimulan los receptores de esta hormona en el cuerpo, enviando la información al cerebro para que la persona experimente menos apetito, más saciedad, menos antojos, menos ansiedad y menos atracones, lo que se traduce en la pérdida de peso.

-O sea, que “engaña” al cerebro, por decirlo así.
-Más que un hackeo o un engaño, lo que hace es estimular y lograr que la persona permanezca mucho más tiempo saciada, haciendo que coma menos como resultado final.
-¿Cómo se consume ese medicamento y, sobre todo, quién tiene que prescribirlo, doctor?
-Es fundamental que antes de consumir estos medicamentos la persona sea evaluada necesariamente en una consulta médica y se realice estudios clínicos como: ecografía abdominal, ecografía de tiroides, análisis de sangre (hemograma, función renal, cardiovascular y hepática para descartar hígado graso, piedras en la vesícula o en los riñones). Una vez evaluados estos resultados, el médico puede prescribir la molécula de Orforglipron. Mientras más criterios tenga el paciente (como obesidad asociada a hígado graso, colesterol o triglicéridos elevados, diabetes o hipertensión arterial), más apto está para consumir este medicamento.
-Doctor, ¿por qué se realiza la ecografía de la tiroides para este medicamento?
-En estudios preclínicos realizados en ratas hace años, se observó que los GLP-1 podrían estar asociados a un tipo de cáncer de tiroides muy poco frecuente llamado carcinoma medular de tiroides. Esto casi no se ve en la práctica clínica diaria y tampoco hubo reportes en personas que consumieron el medicamento, pero se toman estas precauciones y cuidados preventivos. Si una persona tiene antecedentes familiares directos de carcinoma medular de tiroides, este medicamento no se indica. También sirve para identificar nódulos tiroideos y tratarlos antes de indicar estos fármacos.
-Justamente para los candidatos a este tratamiento, y conociendo la cultura de la automedicación en nuestro país, donde la gente suele guiarse por lo que le pasó a una amiga, queremos ser bastante rigurosos en este aspecto. Doctor, ¿este medicamento es de venta libre o cómo es?
-En Paraguay la automedicación es una realidad muy alta. Estos medicamentos producen demasiados beneficios demostrados a nivel cardiovascular y general en el organismo, pero que sean beneficiosos no significa que debamos consumirlos a libre demanda. Iniciar su consumo por cuenta propia implica desordenar al cuerpo y poner en riesgo los órganos y la vida misma. Es indispensable consultar con un profesional médico capacitado y experto en el manejo de la obesidad para evitar complicaciones que pueden ir desde efectos secundarios leves hasta situaciones que comprometan la vida. Las personas deben hacerse todos los chequeos correspondientes para realizar el tratamiento de forma responsable y con coherencia.

-¿Y cómo se toma, doctor? El acto mecánico de tomarlo, ¿cómo es? ¿Es con agua, con la comida?
-Anteriormente, el problema con estos medicamentos era que no se lograba una estructura que permitiera que la molécula fuera absorbida en su totalidad por el intestino. Lo novedoso de Orforglipron es que es una molécula no peptídica; esto significa que no se destruye por el jugo gástrico ni interactúa negativamente con el agua o los alimentos. Por lo tanto, la persona puede ingerir el medicamento a cualquier hora del día, con o sin alimentos, sin necesidad de un ayuno estricto o reposo digestivo.
-¿Es de uso diario?
-El Orforglipron se toma todos los días, y la recomendación específica es tratar de consumirlo siempre en el mismo horario.
-Doctor, ¿a qué especialista debe recurrir una persona que quiera empezar con esto?
-Los médicos aptos para prescribir y acompañar este tratamiento son los endocrinólogos, diabetólogos y médicos clínicos que se especializan y cuentan con entrenamiento y experiencia en el manejo de la obesidad.
-En las redes sociales se habla mucho de la perimenopausia, la menopausia y las enfermedades de base. ¿Esto es para una edad o un tipo de paciente específico más allá de la obesidad?
-Su uso está aprobado para la edad adulta, a partir de los 18 años en adelante. Cualquier persona que padezca de obesidad o sobrepeso asociado a enfermedades correlacionadas (como hipertensión, diabetes, hígado graso, colesterol o triglicéridos elevados) puede utilizarlo. Esto incluye a mujeres jóvenes en edad fértil y también a mujeres que se encuentren en la etapa de la perimenopausia o menopausia.
-Doctor, una vez que ya se bajó de peso tomando Orforglipron y se está llegando al objetivo de combatir la obesidad o las enfermedades asociadas, ¿qué otros cuidados hay que tener?
-Lo primero es entender que la obesidad es una enfermedad crónica que lastimosamente no tiene cura. Es una enfermedad que progresa y vuelve si se abandona cualquiera de los pilares del tratamiento (el estilo de vida saludable, la actividad física, la dieta o la medicación). El Orforglipron es de gran ayuda para las personas que temen a las agujas o para pasar de un tratamiento inyectable a la vía oral en la etapa de mantenimiento. Sin embargo, existen cuidados específicos: las personas con antecedentes o riesgo de pancreatitis, o aquellas con litiasis vesicular (piedras en la vesícula), no están aptas inicialmente. En esos casos, el médico indicará primero solucionar esa patología de base (como operarse para retirar las piedras de la vesícula) y luego iniciar el tratamiento para el sobrepeso o la obesidad.

-También hay muchos mitos sobre el uso de los GLP-1 que a veces le restan mérito al esfuerzo del paciente, diciendo cosas como “estás tomando eso y nada más”.
-La obesidad no es una enfermedad causada por la falta de voluntad. Quienes la padecen desean profundamente en su interior curarse y no sufrir más esta enfermedad. Sin embargo, esto va mucho más allá de la fuerza de voluntad y requiere un tratamiento multidisciplinario enfocado en tres pilares principales: actividad física, alimentación saludable y medicación. Utilizar un medicamento es una decisión inteligente porque el paciente reconoce que no puede solo y que necesita una herramienta para el manejo de esta enfermedad a largo plazo. Las personas pueden bajar de peso solo con dieta y ejercicio físico, pero la gran problemática es la sostenibilidad en el tiempo. Al abandonar la dieta, la obesidad regresa y la persona vuelve a ganar peso.
-¿Algún mensaje final, doctor?
-El mensaje clave es que consulten con sus médicos. Utilizar medicamentos para el tratamiento de la obesidad es una herramienta y estrategia loable y totalmente válida; no significa hacer trampa ni desmeritar el esfuerzo de quien lucha contra esta enfermedad.