Lima: alumnos siguen dando clases bajo árboles y en aulas precarias

Ante la falta de espacio adecuado, los docentes optan en ocasiones por trasladar las clases al aire libre
Ante la falta de espacio adecuado, los docentes optan en ocasiones por trasladar las clases al aire libreOmar Acosta

SAN PEDRO. En el Colegio Nacional de Yvype, distrito de Lima, la educación continúa desarrollándose en medio de serias limitaciones de infraestructura, una realidad que afecta especialmente a estudiantes de las comunidades rurales. Un grupo de alumnos recibe clases en una precaria aula de madera y bajo los árboles.

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La situación refleja las dificultades que todavía enfrentan numerosas instituciones educativas del interior del país, donde la falta de aulas, mobiliarios, conectividad y espacios adecuados para el aprendizaje contrasta con el objetivo de garantizar una educación de calidad.

En Yvype, los estudiantes del séptimo grado utilizan una pequeña aula construida con madera y chapa, donde las altas temperaturas dificultan el desarrollo normal de las clases. El espacio cuenta con ventilador e iluminación instalados en forma precaria por parte de los padres de familia.

En Lima, alumnos siguen dando clases bajo árboles y en aulas precarias
En Lima, alumnos siguen dando clases bajo árboles y en aulas precarias

El director de la institución, Héctor Insfrán, reconoce que la situación no es la ideal, pero señala que la comunidad educativa se ve obligada a utilizar los recursos disponibles mientras continúan los pedidos y reclamos ante las autoridades.

“No es lindo, pero usamos lo que tenemos. Hacemos reclamos y pedidos, lastimosamente no hay respuestas”, manifestó el director.

Ante la falta de espacio adecuado, los docentes optan en ocasiones por trasladar las clases al aire libre, principalmente bajo los árboles del predio escolar. Según explicó Insfrán, algunos estudiantes incluso se sienten más cómodos allí debido al calor que soportan dentro del aula precaria.

La institución también enfrenta otras necesidades como falta de mobiliarios, acceso a internet y espacios adecuados para las actividades deportivas. La comunidad educativa asegura que los pedidos fueron reiterados en distintas ocasiones, sin obtener hasta ahora una respuesta concreta.

El director destacó que buena parte de las mejoras existentes en el colegio fueron conseguidas mediante movilizaciones, reclamos y gestiones de la propia comunidad educativa, más que por iniciativas de las autoridades.

El director de la institución, Héctor Insfrán, reconoce que la situación no es la ideal
El director de la institución, Héctor Insfrán, reconoce que la situación no es la ideal

Actualmente, según explicó, la principal preocupación en materia edilicia es contar con un aula adecuada para el séptimo grado, además de la construcción de un polideportivo que permita a los estudiantes desarrollar actividades físicas y deportivas en condiciones apropiadas.

“Es una indignación y una impotencia. Reclamamos, pero no hay respuestas y lastimosamente nos conformamos y usamos lo que tenemos”, expresó Insfrán.

Mientras continúan los reclamos, los estudiantes siguen asistiendo a clases bajo árboles o en aulas precarias, dependiendo del espacio disponible y de las condiciones climáticas. La comunidad educativa espera que los pedidos sean atendidos y que finalmente puedan contar con ambientes adecuados para garantizar el derecho a una educación digna y de calidad.