El mal uso de estos productos puede acarrear reacciones alérgicas en la piel y afecciones oculares como conjuntivitis. Ante este peligro se recomienda:
- No rociar el producto en el área del rostro (boca, ojos, nariz y oídos) ni mucho menos ingerirlo, independientemente de la marca.
- Verificar que el producto cuente con registro de Vigilancia Sanitaria del Ministerio de Salud local, de forma a garantizar su uso.
- El envase debe contar con el precinto de seguridad.
- La lata no se debe exponer a temperaturas mayores a 50ºC, porque es inflamable.
- El envase no debe ser incinerado ni perforado y su utilización siempre debe ser supervisada por adultos.
- Una vez vaciado el contenido, el envase debe ser aplastado para evitar falsificaciones.
- En caso de padecer de una reacción alérgica, se solicita retirar inmediatamente el producto de la zona afectada con abundante agua y, posteriormente, recurrir al establecimiento sanitario más próximo.
