Diputados había aprobado hace ocho días la propuesta en general, sin embargo la discusión giró en torno a los montos, que fueron definidos en la sesión ordinaria de este miércoles.
De esa manera, las comunas de Jesús y Trinidad contarán con G. 5.000 millones cada una para mantener las ruinas jesuíticas, declaradas patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1993.
Además, los fondos servirán para el hermoseamiento de la ciudad, mejores viales, alcantarillado, limpieza y promoción turística de estas ciudades.
Este aporte especial saldrá de los ingresos, en el marco de la distribución de los royalties y compensaciones de las centrales hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá.
La propuesta pasa para su estudio a la Cámara de Senadores.
Jesús del Tavarangue
La misión de Jesús del Tavarangue está ubicada en la ciudad homónima. Fue fundada en 1658 y declarada Patrimonio Universal de la Humanidad en 1993 por la Unesco.
Es la única que tiene características del estilo morisco, con tres grandes portales y varias edificaciones bien conservadas.
Cuando los jesuitas fueron expulsados del país en 1767, la iglesia aún no estaba terminada. Esta iba a ser una réplica de la iglesia de Loyola. Es un lugar ideal para conocer la historia y para el turismo, ya que alrededor se encuentran atractivos arroyos y balnearios naturales.
Nuestra Señora de la Santísima Trinidad
Fundada entre 1706 y 1712, la reducción de Nuestra Señora de la Santísima Trinidad también fue declarada Patrimonio Universal de la Humanidad en 1993 por la Unesco. Se encuentra a 28 km de Encarnación.
Es el testimonio patrimonial más acabado de las treinta reducciones jesuíticas y la más visitada. Cuenta con una plaza; una gran iglesia con su pila bautismal, púlpito y pórtico de la sacristía; una casa de indios, un colegio, talleres, cementerio, huerta y un museo que guarda esculturas y otros ornamentos.
