“Brasil se mueve con pies de plomo cuando se trata de la cuestión paraguaya. Hay tres factores que pesan mucho en sus reacciones”, dictó el artículo.
Uno de los factores es la historia, en específico, las heridas aún frescas de la Guerra de la Triple Alianza. También cita el antecedente en el caso del exmandatario hondureño, Manuel Zelaya, donde Brasil se involucró en las políticas internas del país, causando grandes críticas al gobierno.
“El líder regional y como potencia mundial no quiere mostrarse contagiado por el virus imperialista de Washington”, es el segundo factor que cita la nota.
Por último, el tercer factor es económico, citando a la represa Itaipú Binacional, que si es afectada dejaría a gran parte del país brasileño en la oscuridad.
Los 450,000 “brasiguayos” que viven en Paraguay, que apoyaron la destitución de Fernando Lugo, también presionan al Brasil por una postura favorable al nuevo presidente, Federico Franco.
Sin embargo, los beneficios para Brasil de excluir a Paraguay del Mercosur, es la posibilidad de poder incluir a Venezuela al bloque, ya que el congreso paraguayo era el principal oponente a esta acción. Por otro lado, las relaciones con China Popular también se dificultan con Paraguay como miembro del Mercosur, ya que este mantiene relaciones diplomáticas con Taiwan.
