Según explica un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, la denuncia de Venezuela “implica un retroceso en el largo camino que han forjado los pueblos de América, en el reconocimiento de los derechos fundamentales de sus ciudadanos”.
Califican el Pacto de San José como el “instrumento más importante de protección y promoción de los Derechos Humanos en la región".
“No se puede negar el valioso aporte que sus órganos competentes, tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, han dado para la consolidación de las democracias de los países de América y el mejoramiento en general de la situación de los derechos humanos”, indica la Cancillería.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recibió este martes la noticia de que Venezuela denunció a la Convención Americana, que lo sujeta a la jurisdicción de la Corte continental.
De concretarse la salida de Venezuela, este sería el único país latinoamericano continental en quedar apartado del mandato de la CIDH, que en los últimos años ha dictado una serie de condenas en contra de ese país.