Cinco hombres imputados por violencia familiar

Este artículo tiene 10 años de antigüedad
Imagen sin descripción

En total, cinco hombres fueron imputados a raíz de diversas investigaciones derivadas de denuncias realizadas por violencia familiar en Ciudad del Este, departamento de Alto Paraná.

Se trata de Diosnel Ruiz Díaz Carísimo (31), Ángel Peña Alvarenga (36), Ever Zacarías Galeano (20), Valdecir Fogaca da Silva (33), de nacionalidad brasileña, y Fredy Raúl Cabrera Gayoso (25), todos imputados por la fiscala penal de turno de Ciudad del Este, Juliana Giménez Portillo, a raíz de investigaciones por denuncias de violencia familiar, según un informe del Ministerio Público.

De acuerdo a los antecedentes, Diosnel Carísimo habría golpeado a su concubina, embarazada de ocho meses, y como consecuencia la mujer sufrió traumatismo en la región abdominal y debió ser hospitalizada. El hecho ocurrió en el interior de un departamento del barrio Ciudad Nueva de esta ciudad.

Ángel Peña, el 3 de julio, habría citado en un motel a su esposa, con quien están en proceso de divorcio, donde empezaron a discutir. El hombre tomó la ropa de la mujer y la abandonó con el fin de humillarla. Una semana antes, la víctima ya sufrió golpes de puño y puntapiés por parte de su expareja. El diagnóstico fue que presentaba hematoma en la región externa del muslo derecho de aproximadamente diez centímetros.

En otro caso, Ever Zacarías presuntamente agredió a su exconcubina, de 20 años. El 29 de junio, la joven se encontraba en casa de una vecina en el barrio San Miguel, cuando este llegó con arma de fuego en mano, la golpeó y la obligó a salir del lugar. Sufrió golpes en la espalda, brazos y piernas.

En cuanto al brasilero Valdecir da Silva, habría golpeado a su concubina el pasado 30 de junio, al llegar en estado de ebriedad a la vivienda y exigió a su pareja que le prepare la cena, pero como no le gustó la comida, la maltrató física y verbalmente.

Fredy Cabrera, el quinto imputado, el 4 de julio se molestó con su concubina porque sus hijos comenzaron a llorar. Aparentemente, exigió a la mujer que hiciera callar a los niños y, al no conseguirlo, comenzó a propinarle golpes de puños y puntapiés. Para todos los investigados, la agente fiscal solicitó medidas alternativas a la prisión.