Hicieron la “vista gorda” ante Chicharõcito

El concejal Héctor Palacios, de Capitán Bado, admitió que en la junta sabían de la orden de captura contra Chicharõcito cuando este se presentó a jurar como intendente. Al cuestionársele por qué no dio aviso a la Policía, dijo que “no era mi función”.

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Héctor Palacios, actual presidente de la junta municipal de Capitán Bado, reafirmó que Denilso Sánchez Garcete, alias Chicharõcito, juró la noche del sábado 19 de diciembre como intendente local, pese a que supuestamente era buscado afanosamente por la Policía Nacional.

Al explicar cómo es posible que los policías no se hayan percatado de la presencia del prófugo de la justicia en plena junta municipal, cuando supuestamente estaban “atentos”, explicó que el colorado llegó en un momento de “confusión” y juró en un acto que duró apenas cuatro minutos.

Indicó que la sesión de la junta se desarrolló en dos etapas: en la primera el intendente saliente hizo un corte de su gestión para posteriormente desarrollar “una serie de actividades en el salón multiuso que está pegado a la sala de sesiones de la junta”. Posteriormente, ya en la segunda etapa, se instaló la nueva junta y al llegar la hora de constituir las comisiones asesoras se decidió ir a un cuarto intermedio por 40 minutos. Fue en ese momento en que la Policía relajó los controles, ya que “entendió que ya se había levantado la sesión”.

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De esta manera, los agentes decidieron retirarse del lugar, ya que también hubo un fuerte temporal, que acrecentó aún más la confusión en el lugar, según argumentó el edil. “Un fuerte temporal venía azotando y la mayoría de la gente ya antes de finalizar los actos protocolares se retiró”, refirió. Ya sin la presencia de uniformados, los concejales retomaron la sesión, momento en que el hermano de Carlos Rubén Sánchez se presentó ante la junta para jurar como el nuevo intendente de Capitán Bado. “Una vez que se reanudó la sesión, se le tomó juramento”, refirió.

En base al relato del concejal Héctor Palacios, se reafirma que imperó la actitud “ñembotavy” (hacerse el tonto) entre los concejales cuando estos tomaron juramento a Chicharõcito. El mismo titular de la junta comentó que ya días atrás estuvo en contacto telefónico con el jefe comunal prófugo y que tenía pleno conocimiento de que hay una orden de captura en su contra desde mayo de 2015 por lavado de dinero.

Al cuestionársele por qué no dio aviso a la Policía sobre la presencia de un prófugo de la justicia en plena junta municipal, se limitó a señalar que “yo jamás me abrogaría (sic) competencias que no me corresponden”. Argumentó que para los concejales no pasaba de ser un juramento como cualquier otro. “Yo cumplía con mi función de presidente de la junta, no de Policía ni de fiscal ni de juez”, manifestó en contacto con radio ABC Cardinal.

Al señalársele que es obligación de todo ciudadano denunciar la presencia de cualquier prófugo, insistió en que “yo no me atribuiría una obligación o atribución que no fuera mía”. Aseguró que incluso ningún ciudadano hubiese denunciado una situación similar. Posteriormente, “tiró la pelota” a la Policía, pese a que la misma -según su propio relato- ya no estaba en el lugar para poder capturar a Sánchez. “Entendemos que si estuvo la Policía, ellos (los agentes) deben cumplir los mandatos que la ley les da”, manifestó.

En un momento dado, el concejal aseguró que la de Chicharõcito “es una familia común y corriente” en Capitán Bado, pese a que al menos dos integrantes de la misma tienen cuentas con la justicia y uno de ellos -su hermano el diputado suplente Carlos Rubén Sánchez- ya fue condenado por lavado de dinero proveniente del narcotráfico, en Brasil.

El edil aseguró que los Sánchez “siempre tuvieron apoyo de la ciudadanía”. Sobre las acusaciones, consideró que “los medios capitalinos tienen su opininó personal y particular”. “Esta familia no tiene antecedentes; nunca estuvo involucrada en hechos ilícitos”, aseguró.

Al ser consultado si -en base a sus afirmaciones- puede calificar a la familia Sánchez como “honorable”, mencionó que “todos los ciudadanos somos honorables hasta tanto no tengamos una condena por una situación o hecho ilícito que se haya cometido”. “A mí personalmente no me consta lo que se le cataloga”, manifestó.

Ayer, desde la clandestinidad, Chicharõcito contó cómo juró como intendente de Capitán Bado siendo un prófugo de la justicia. En la ocasión aseguró además que prevé entregarse a la justicia en los próximos días.

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