Crónica de una caída

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Juan Ángel Napout se encontraba en el momento álgido de su carrera como dirigente deportivo, de casi 30 años, cuando el escándalo de corrupción y sobornos en el seno de la FIFA y la Conmebol lo salpicó. Ahora es requerido por la justicia de EE.UU.

De jefe máximo del fútbol sudamericano, hospedado en hoteles de lujo en Suiza y uno de los referentes de la matriz del fútbol mundial a procesado por sobornos y esperando ser extraditado a Estados Unidos. En cuestión de horas, la vida del paraguayo Juan Ángel Napout dio un drástico cambio, salpicado por el escándalo de corrupción que remeció a la FIFA y que a casi siete meses de su inicio tuvo este jueves su segundo capítulo importante.

Napout partió de tierras paraguayas el pasado viernes 27 de noviembre. A bordo de un avión de la empresa TAM fue hasta Brasil y desde allí tomó una conexión para llegar a su destino final: Zúrich, Suiza. El paraguayo que había asumido la presidencia de la Conmebol en agosto de 2014 de manera interina y fue confirmado en el cargo en marzo pasado viajó al pequeño país europeo para asistir a una serie de reuniones que tenían como finalidad principal promover cambios dentro de la estructura de la FIFA, matriz del fútbol mundial del cual es vicepresidente desde hace un par de meses y que en mayo fue remecida por un escándalo de corrupción de proporciones épicas.

Ironías de la vida. Mientras Napout delineaba los cambios exigidos por cuatro de los auspiciantes más importantes de la FIFA tras el escándalo de mayo, el domingo se dictaba una orden de allanamiento y detención en contra suya y de otros varios dirigentes más, todos implicados en el caso.

Pero además de las reuniones para definir los cambios, Napout mantuvo algunos encuentros de tinte político de cara al Congreso de la FIFA durante el cual se debe elegir al sucesor de Joseph Blatter como presidente de la matriz del balompié mundial. El lunes, relata el diario El País, se saludó con Gianni Infantino, el secretario general de la UEFA y aspirante a la silla que dejará Blatter y al que el paraguayo le prometió su apoyo.

Temprano en la mañana de este jueves (madrugada de Paraguay), se ejecutó la orden de detención y Napout quedó detenido a la espera de una posible extradición a Estados Unidos, donde pesan en su contra acusaciones por sobornos, crimen organizado y lavado de dinero. De las habitaciones lujosas del Baur au lac, donde la más barata tiene un costo de US$ 650 por noche, el dirigente paraguayo pasó a quedar alojado en alguna dependencia de la Policía Cantonal.

Juan Ángel Napout Barreto empezó su carrera como dirigente deportivo ya en los años de estudiante universitario. Hijo de Miguel Ángel Napout, amigo cercano del dictador Alfredo Stroessner, y Teresa Barreto, estudió Administración de Empresas en la Universidad Católica de Asunción y fue en esos años que ingresó como miembro de la Confederación Universitaria de Deportes del Paraguay.

Con 30 años llegó a ser vicepresidente del club Cerro Porteño, equipo del que es hincha. Dos años después, y luego de la renuncia del entonces presidente, se terminó convirtiendo en titular de la institución de Barrio Obrero, con la que conseguiría un título de campeón a nivel local.

En 1991 encabezaría la delegación de la selección paraguaya durante su participación en la Copa América disputada en Chile. En 1992, fue parte de la conquista del título de campeón del Preolímpico Sudamericano Sub 23, con lo que por primera vez la Albirroja conseguía un pase para participar de unos Juegos Olímpicos, que se realizaron meses después en Barcelona, España.

Ya en aquellos días dio sus primeros pasos dentro de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) como miembro del Departamento de Relaciones Públicas. Fue miembro del Comité Ejecutivo de la APF hasta 2002. En la matriz del fútbol paraguayo fue varias veces jefe de delegación en eventos como el Mundial de Francia 1998.

Fue coordinador general durante las eliminatorias para los Mundiales de Corea-Japón 2002 y Alemania 2006. En 2003, de la mano de Óscar Harrison, llegó a la vicepresidencia de la APF, cargo en el que permaneció hasta después del mundial de 2006, cuando tomó distancia del entonces titular de la APF para comenzar a perfilar su candidatura para el sillón.

Apoyado fuertemente por el entonces empresario y presidente del club Libertad, Horacio Cartes, terminó consiguiendo la presidencia de la APF. El hoy presidente de Paraguay fue nombrado entonces director del departamento de Selecciones.

Bajo la administración de Napout, la Albirroja consiguió por primera vez en su historia llegar a cuartos de final de un mundial (Sudáfrica 2010), pero así también tuvo la peor campaña de su historia en las eliminatorias para el Mundial de Brasil 2014.

Criticado a nivel local por los paupérrimos resultados del camino a Brasil y por la falta de transparencia en el manejo de contratos por derechos de televisación, Napout fue electo vicepresidente de la Conmebol en agosto de 2013. Un año después, tras la renuncia del uruguayo Eugenio Figueredo, quien había asumido el cargo tras la dimisión de Nicolás Léoz -salpicado por denuncias de corrupción-, Napout asumía de manera interina la titularidad de la matriz del fútbol sudamericano.

El 4 de marzo de este año, fue ratificado en el cargo por el voto unánime de los presidentes de las diez federaciones que forman la Conmebol, poco tiempo después llegó a la vicepresidencia primera de la FIFA.

Un día antes de que se cumplieran nueve meses de haber sido ratificado como titular de la Conmebol, Napout fue detenido en la madrugada de este jueves en Zúrich. Sobre él pesan acusaciones de haber recibido sobornos por la cesión de derechos de comerciales de cuatro ediciones de la Copa América.

Según la investigación del FBI y la acusación de la fiscalía del Distrito Este de Nueva York sobre la FIFA, parte de los US$ 110 millones en coimas pactadas con el conglomerado Datisa por el contrato por los derechos comerciales de la Copa América 2015, 2019 y 2023, y la Copa América Centenario 2016, firmado el 25 de mayo de 2013, estaba destinada a cada uno de los presidentes de todas las asociaciones miembro de la CONMEBOL, incluida la Asociación Paraguaya de Fútbol, en ese momento presidida por Juan Ángel Napout, actual titular de la Confederación.

En tal carácter, Napout debía recibir US$ 1,5 millones a la firma del contrato y al menos una cifra similar por cada torneo, incluido el que se disputó en Chile hace algunos meses.

Además, el titular de la Conmebol nunca respondió a otras denuncias que fueron saliendo en los últimos meses contra él y la administración del fútbol sudamericano, como por ejemplo:

a) La diferencia de más de US$ 112 millones entre lo cobrado por la Conmebol, por derechos de televisación, estáticas y patrocinios de la Copa Libertadores y la Sudamericana durante los años 2010, 2011, 2012 y 2013, y lo efectivamente repartido a los clubes participantes.

b) El rechazo de la oferta de GLOBAL SPORTS (Francisco Paco Casal) de US$ 805 millones por derechos de TV, quedándose con un contrato de solo US$ 381 millones de la empresa T&T (Alejandro Burzaco - imputado), con un perjuicio de al menos US$ 433 millones para la Conmebol, las Federaciones y los clubes.

c) La presentación de balances de la Conmebol con groseras inconsistencias contables y la acusación por extorsión y chantaje presentada por clubes uruguayos en contra del director general de la Conmebol, el español Gorka Villar.

juan.lezcano@abc.com.py - @juankilezcano