Un reducido cortejo de familiares y amigos acompañó bajo una fuerte llovizna el sepelio de Eladio Méndez (99), oriundo de la ciudad de Yegros, departamento de Caazapá, y Dionicio Acosta (102), de la localidad de General Delgado, departamento Itapúa.
Dos pelotones de honor conformados por cadetes del Colegio Militar de Suboficiales del Ejército (Comisoe) y representantes de la Reserva Activa de las Fuerzas Armadas rindieron los honores militares de rigor a ambos héroes.
Cosas del destino
Por esas extrañas cosas del destino, ambos excombatientes vivieron sus últimos años de vida en dos barrios vecinos de esta ciudad: Méndez vivió sus últimos 20 años en el barrio Los Manantiales, mientras que Acosta hizo lo propio en el barrio Santo Domingo. Ambos murieron el mismo día, y fueron enterrados a pocos metros uno del otro.
Autoridades, ausentes
El coronel retirado Ramón Miranda Cabello, quien preside una comisión especial de acompañamiento a excombatientes y sus familiares, lamentó la total ausencia de las autoridades locales y regionales en estas circunstancias, cuando se trata de ofrecer el digno homenaje que se merecen los héroes de la patria.
“A todos nos espera este destino final, y es un acto de justicia que quienes están como representantes de la sociedad civil, en los cargos políticos, honren a nuestros héroes”, dijo. Enfatizó además en la necesidad de recuperar los valores de patriotismo, de respeto a nuestra historia, fundamentalmente entre las nuevas generaciones.
