Los funcionarios afirman que hace más de tres meses denuncian el mal estado de la estructura edilicia. En las últimas semanas las grietas y filtraciones aumentaron y esto genera preocupación de los abogados que van al sitio y también de los trabajadores.
La planta baja y el segundo piso son los más afectados por la humedad y filtración de agua, que además de ser un peligro para las personas que acuden allí, ponen en peligro los expedientes.
La semana pasada técnicos de la Corte Suprema de Justicia realizaron una inspección de la estructura cuyo resultado se aguarda. También el fin de semana acudieron profesionales contratados por los dueños del edificio para verificar las deficiencias de la estructura.
