La denuncia se dio a conocer a través de las redes sociales y servicios de mensajería de celulares. “Dentro de la estructura de Salud existen verdaderos clanes familiares quien sabe con qué fines. Este ministro se jacta de ser una administración honesta y mantiene a toda una familia”, manifiesta la denuncia.
Luego describe al clan, que supuestamente es protegido por el ministro. El padre, Jorge Magno Brítez Acosta, se desempeña como consejero representante del Ministerio de Salud en el Instituto de Previsión Social (IPS). De acuerdo a datos oficiales difundidos por la propia cartera estatal, cobra mensualmente G. 19.413.672, entre gastos de representación, sueldo, gestión y antigüedad.
El padre de esta familia es militante del Partido Colorado, del movimiento liderado por el senador Enrique Bacchetta. De hecho, en las últimas elecciones, se candidató como senador en las internas del partido, en la lista del legislador. Ocupaba el lugar tres.
Su esposa, María Rocío Fernández de Brítez, figura como funcionaria del Banco Nacional de Fomento (BNF), pero fue comisionada al Ministerio de Salud donde es directora de Asesoría Jurídica. Su salario asciende a G. 9.631.200.
Completa el “clan” denunciado el hijo, Jorge Daniel Brítez Fernández, quien figura como funcionario del Tribunal Superior Justicia Electoral (TSJE). Su salario asciende a G. 8.419.600 según los datos oficiales de dicha institución. Recibe además del sueldo, un “subsidio para la salud” y “gastos de representación”. También con la llegada del ministro Barrios al Ministerio de Salud, fue comisionado a la Dirección de Vigilancia Sanitaria, donde ejerce la asesoría jurídica. De hecho, esto fue cuestionado en la denuncia, ya que la Ley de la Función Pública no permite que familiares –en este caso la madre– tengan dependencia jerárquica entre sí.
Para conocer la versión de la familia, contactamos con el hijo, Jorge Daniel Brítez Fernández. Reconoció que vinieron con el ministro y que el hecho de que todos ellos trabajen para la misma institución “puede ser llamativo”. Sin embargo, aseguró que todos tienen idoneidad para ocupar los puestos, y que justamente fueron traídos para trabajar.
“La denuncia habrá llegado de una rosca mafiosa”, se defendió. Luego contó que su padre, que es médico, hizo carrera en IPS y que el cargo de consejero que tiene ahora “lo ganó”. Sobre el caso de su madre, dijo que fue comisionada ya en gobiernos anteriores. Él fue traído por el ministro, reconoció. Negó que haya irregularidad en su comisionamiento como se denunció, ya que ambos estarían en la parte de Asesoría Jurídica. Dijo que su jefa es la titular de la Dirección del Vigilancia Sanitaria, María Auxiliadora Vargas, mientras que su madre es directora de otra dependencia del ministerio.
“No estamos figureteando, venimos a trabajar”, dijo. Contó que en su caso, de trabajar solamente hasta las 13:00 en el Tribunal, ahora se queda hasta las 20:00 o más, ya que hubo muchos trabajos postergados en la dirección donde se desempeña en la actualidad. “Si soy apadrinado y si el ministro tenía algo especial con nosotros nos hubiese nombrado o contratado para tener alguna estabilidad”, comentó.
