“Hemos demostrado que la tierra de Marina Cue es del Estado”, manifestó el jefe de Estado, Federico Franco, en conferencia de prensa, al referirse a una propiedad reclamada por la firma Campos Morombi, propiedad de la familia del fallecido empresario y político Blas N. Riquelme.
En ese lugar se produjo, el 15 de junio pasado, un enfrentamiento a tiros en el que fallecieron 11 campesinos y seis policías. Este hecho desembocó en la destitución, por vía del juicio político, del presidente del momento, Fernando Lugo.
“Hago un llamado a la familia Riquelme, que declinen cualquier acción, para que el Estado pueda tomar posesión inmediata”, reflexionó Franco, quien pasó de ser vicepresidente a presidente.
La propiedad a la que hizo referencia Franco está ubicada en la zona de Curuguaty, departamento de Canindeyú. La balacera se produjo cuando la Policía ingresaba al lugar para realizar un allanamiento, con el propósito de desalojar a campesinos que ocupaban el inmueble.
“Lo dijimos con responsabilidad y documentación, esa tierra es del Estado. No vamos a ceder hasta recuperarla. El procurador está trabajando en eso”, dijo el jefe de Estado.
Reiteró que el Gobierno no cederá en su postura de controlar el inmueble.
El presidente Franco, por otro lado, señaló que espera que la justicia logre esclarecer totalmente el hecho. Según el Ministerio Público, los policías fueron emboscados y asesinados.
Reiteró que la muerte de los campesinos y policías fue fruto de una negligencia criminal que nunca más debe repetirse.
Un grupo de organizaciones sociales sostiene que la investigación fiscal es deficiente y reclama que se cumplan los derechos humanos de personas que fueron detenidas por este caso.
