Free Shop en Brasil preocupa a comerciantes de frontera

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El proyecto denominado Free Shops fue aprobado el pasado 13 de septiembre por el Senado brasilero y será encaminado al Poder Ejecutivo. La propuesta es de autoría del presidente de la Cámara, Marco Maia (PTRS).

Los municipios seleccionados son denominados también “ciudades gemelas”, donde la frontera con la ciudades del país vecino es generalmente las denominadas frontera secas o unidos con un puente.

Para que el proyecto pase a ser efectivo debe ser promulgado por el Poder Ejecutivo y la reglamentación por parte del Ministerio de Hacienda y la Receita Federal.

Marco Maia es el proyectista, quien habla de la necesidad de estimular el consumo de productos nacionales por parte de turistas extranjeros.

También sostuvo que el fin último es hacer frente al comercio de Ciudad del Este y Puerto Iguazú (Argentina) y Pedro Juan Caballero e indicó que los beneficios tributarios solo serán concedidos a los turistas de visita al Brasil y que el pago de las mercaderías podrá ser en moneda nacional Real o extranjera.

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Veinte y ocho ciudades de nueve estados brasileños con frontera internacional, podrán instalar free shops, para equilibrar empleos e inversiones en el país en zonas fronterizas.

Los proyectistas afirman que el principal argumento de la propuesta es que en ciudades extranjeras de la frontera ya existen Free Shops y con esto la economía para estas ciudades se equilibrará.

Indican también que las mismas oportunidades otorgadas a los extranjeros, con el dinero dejado por los brasileños, deben ser dadas al Brasil, brindando dinamismo y al mismo tiempo fortaleciendo la economía de estas ciudades.

Debido a esto hay preocupación en el sector empresarial de Ciudad del Este y Pedro Juan Caballero, pues tanto Foz de Yguazú como Ponta Porã son algunas de las ciudades beneficiadas.

De aprobarse esta nueva reglamentación los comercios paraguayos se verían seriamente afectados y algunos más pesimistas incluso ya hablan de que sería la muerte comercial de las ciudades fronterizas.

Las consecuencias serán muy graves, a  no ser que el estado paraguayo implemente de inmediato una reducción de los impuestos de importación de manera a que los comercios paraguayos puedan estar en condiciones de competir con los comerciantes brasileños.