Indígena sobrevive en medio del abandono

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SAN LORENZO. Una mujer indígena de 33 años pasa sus días en la calle con una pierna gangrenada, a tal punto que inclusive ya se le ven los huesos y el miembro está agusanado. Necesita ayuda urgente.

La mujer dice llamarse Elizabeth Ulacio Fernández y desde hace varios meses se la veía caminando por la zona centro de la “ciudad universitaria”, sobreviviendo como podía. Sin embargo ahora casi ya no puede andar.

Pasa las horas en un banco ubicado en el paseo central de la avenida Defensores del Chaco casi España, frente al exdepartamento de Salubridad de la Municipalidad. Cuando llueve se refugia en la vereda de comercios de la zona.

Contó que vino desde 10 Leguas, zona del Chaco paraguayo, cuando tenía 13 años, en busca de una mejor vida junto a un grupo de los suyos, pero lo que encontró desde entonces fue sólo indiferencia y rechazo.

Desde luego, las sucesivas autoridades del Instituto Nacional del Indígena nunca se ocuparon de buscar una solución integral a la problemática indígena, cuya población es expulsada por diversas circunstancias, como el hambre, de sus tierras ascentrales.

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La mujer requiere urgente atención médica porque las profundas heridas en su pierna gangrenada ya tienen gusanos, lo que no le depara un buen pronóstico.

Consultada si ya fue a algún hospital, dijo que tiempo atrás recurrió al Centro de Emergencias Médicas, sin precisar cuándo exactamente. Sin embargo, dijo que ya no quiere ir, al menos sola, porque nunca es bien recibida.

Dijo que ya pagó con creces todos sus pecados, y que le duele mucho la pierna y el pie, pero convencida dijo que Dios no la va a dejar morir. Entre charla y charla se derramaba por su miembro inferior un desinfectante, sin saber precisar si el dolor de la pierna es más fuerte que la indiferencia en la que siempre vivió.

Elizabeth, además de ser tratada y atendida por las autoridades sanitarias, también precisa un hogar donde quedarse ya que no tiene familiares, dijo.