Hildegardo González, presidente del Consejo Nacional de Educación Superior, se refirió al panorama con respecto a la actuación del Cones ante la crisis en la Universidad Nacional de Asunción, donde el rector -Froilán Peralta- se vio salpicado por hechos de corrupción.
Sobre el tenso ambiente, el funcionario indicó que “estamos atentos” y reafirmó que hasta ahora la decisión del órgano regulador fue requerir un informe al rectorado. El plazo para que las autoridades universitarias respondan corre a partir de hoy y vence en 8 días, según explicó.
Sobre la decisión de no disponer la intervencíon ya de una vez, considerando el escándalo desatado, González explicó que “empezamos un proceso que se inicia con el pedido de un cuestionario”. “Si amerita la intervención, entonces el consejo debe decidir por una cantidad de votos”, manifestó.
Sobre la naturaleza de la intervención, que supondría la separación del cargo de los actuales responsables, aclaró que la misma sería parcial. “La ley autoriza a hacer una intervención en áreas específicas, no en toda la universidad, y también autoriza a intervenir toda la institución; pero sabemos que la gestión no es fácil, porque la UNA es una institución grande”, manifestó.
Según argumentó, el Cones podría ingresar al rectorado o alguna facultad u otra dependencia, no así a todas las oficinas de la universidad. “No existiría una estructura académica ni recursos para hacer una intervención completa en la UNA, pero sí para una intervencíón por partes”, indicó.
Señaló que cuando se ejecuta una intervención, el consejo debe tener la capacidad para llenar los cargos que deben ser desocupados. “La intervención significa separarle del cargo al rector, vicerrector; si se interviene toda la UNA, también a los decanos. Operativamente nomás esa intervención, desde el punto de vista de la estructura del Cones y la disponibilidad (de personal) no va a ser tan fácil”, insistió.
Comentó que los interventores que podrían ingresar a tomar el control de la UNA deben ser docentes con vasta experiencia. “Deben tener como mínimo 10 años de experiencia en universidades de tales características y la universidad debe seguir funcionando”, apuntó en contacto con la 780 AM.
Al insistir en que será difícil que el consejo separe no solo al rector, sino a todos los decanos, González señaló que “la intervención tiene un trabajo inmenso a la hora de hacer funcionar todo ese aparato administrativo y al mismo tiempo investigar y corregir”.
Desde hace días, estudiantes permanecen en vigilia en el campus de la Universidad Nacional de Asunción, en San Lorenzo, a la espera de la renuncia del rector, Froilán Peralta, quien se resiste a dimitir y se limitó a pedir “permiso” para luego “desaparecer” ante la lluvia de presiones y críticas, debido a los casos de corrupción en que se ve envuelto.
