El crimen organizado y la penetración del dinero “narco” en los estamentos de seguridad y del mismo Estado son los principales retos del futuro presidente. Sobre este punto, Marito Abdo Benítez y Efraín Alegre se mostraron partidarios de proveer de más recursos y herramientas para las fuerzas encargadas de la seguridad interna.
El candidato de la alianza Ganar dijo que este fortalecimiento debe ir acompañado con alianzas con países vecinos, pero más aún anteponiendo el principio de autoridad moral y de transparencia.
Sobre el punto, Marito Abdo prometió una lucha frontal y decidida contra el crimen organizado, al tiempo de reiterar su promesa de no retirar a la Fuerza de Tarea Conjunta del área de influencia del EPP: “Podemos tener ansiedad en los resultados, pero no por la falta de resultados vamos a retirar la FTC y que vengan derrotadas dos instituciones fundamentales”.
Alegre insistió en que el dinero “narco” también ha penetrado en la propia justicia, razón por la cual se hace urgente una reforma judicial: “necesitamos un Poder judicial independiente, no controlado por narcos y delincuentes, pero para ello necesitamos de voluntad política”.
Efraín Alegre mencionó que la reforma judicial de su gobierno incluirá la gratuidad para las personas de escasos recursos y se les otorgarán todas las garantías para un proceso justo.
El exministro remarcó además la necesidad de profundos cambios en órganos tales como el Consejo de la Magistratura y el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, como parte de este proceso de reforma del Poder Judicial por medio de la una Constituyente.
“Creo en una carrera judicial, blindada de la política, hoy tenemos un consejo y un jurado donde los que seleccionan están vinculados a la política; la selección debe hacerse bajo méritos y aptitudes, por dedicación y desempeño, también hay que blindar de la política tanto el control como el desempeño del CM y el JEM”.
El candidato colorado prometió que en su gobierno construirá los consensos necesarios para la reforma que requiere del Poder Judicial, no solo del tipo estructural, también de nombres.
No hay ley que funcione con una persona moralmente averiada, hay que generar un gran pacto para garantizar una justicia valiente y el fin de la impunidad”.
