Lo recaudado es invertido en el mantenimiento del templo de la Virgen de los Milagros de Caacupé.
En el sitio, al que se accede a través de una escalera con forma de caracol, se puede apreciar la historia de la Virgen de los Milagros de Caacupé, contada a través de pinturas, obra del artista plástico salorenzano Nino Sotelo, quien falleció hace unos años.
Retrata desde la llegada de los frailes franciscanos a la zona de Cordillera, donde cumplieron una tarea evangelizadora con los nativos y fundaron reducciones en Cordillera, hasta la formación del pueblo de Caacupé alrededor de una capilla construida para la devoción de la Virgencita.
