Los nativos reclaman víveres por tratarse de una zona afectada por las inundaciones, que abarcan gran parte del departamento.
La movilización se inició el pasado lunes, a pocos metros del puesto de peaje, según lo informado por el suboficial 1º Albino Duarte, de la comisaría 3ª de Benjamín Aceval.
La inundación impide que los indígenas consigan materia prima para la fabricación de productos artesanales que comercializan.
Entre los manifestantes hay niños que están expuestos a la baja temperatura de este jueves.
El cierre se efectúa cada 10 minutos y luego se permite nuevamente la circulación vehicular, expresó el uniformado.
