Según el informe presentado por la relatora especial de la ONU, Urmila Bhoola, y reproducido por la agencia EFE, en esta zona de nuestro país, solo vive un 3 % de la población paraguaya, y en su mayoría suelen ser pueblos indígenas, todos vulnerables al trabajo forzoso y a la servidumbre por deudas.
De acuerdo con los datos recogidos en el informe, esa vulnerabilidad al trabajo forzoso y a la servidumbre por deudas se basa en “ la venta histórica de tierras indígenas a grandes propietarios, empresas agrarias y empresas forestales sin el consentimiento libre, informado y previo”, de esas personas.
Los datos presentados por la relatora especial señalan que la situación de los indígenas del Chaco se ve agravada por “ la ausencia del Estado en la región, la falta de conciencia de sus derechos, la incapacidad de hablar español en algunos casos y los altos niveles de analfabetismo”, indica.
Como consecuencia, los trabajadores acumulan jornadas sin pausas y, en vez de salario, reciben cupones para gastar en las propiedades de sus empleadores, que “ no son suficientes para cubrir las necesidades básicas”, apunta este informe preliminar.
Bhoola, quien visitó el Chaco, señaló que “ existe una relación compleja entre el Gobierno, los empresarios y los pueblos indígenas”, que ha dejado a estos últimos “muy vulnerables a la explotación”.
No obstante, la experta observó “mejoras recientes en los niveles de cumplimiento”, aunque mostró su preocupación por “ los desequilibrios de poder” provocados por los “monopolios sobre la provisión de bienes y servicios”, que tienen las grandes empresas.
