Uno de los montos solicitados a una persona para que pueda conseguir trabajo en una institución pública es de G. 4.500.000, con esa promesa las 190 personas de Pedro Juan Caballero realizaron el pago de dicha suma para tener un puesto, sin embargo nunca cumplieron.
Dos de ellas realizaron la denuncia, indicando que fueron estafadas. A raíz de ello, se inició la investigación. En total, con el método empleado lograron recaudar entre 900 a 1000 millones de guaraníes, utilizando identidades falsas.
Mariza Raquel Benítez Cabrera, casada, estudiante de Química y Farmacia, a mediados del mes de julio de este año conoció a una persona que realizaba promesas de trabajo a los interesados. La mujer, de nombre Benita de León, contadora, le propuso entregar la suma de G. 4.500.000 con la promesa de trabajar en una empresa pública, específicamente, en la ANDE.
En uno de esos días la mujer realizó la entrega de la suma mencionada, diciéndole que a partir de ese momento ella realizaría los trámites ante la Secretaría de la Función Pública, lo cuál tardaría un mes aproximadamente.
Quince días después de pagar los G. 4.500.000 recibió una llamada de quien se identificó como la ingeniera Claudia Sanabria, manifestándole que ella era una funcionaria pública en la ANDE y le consultó si algún miembro más de la familia necesitaba trabajar. Doña Marisa dijo que no, porque G. 4.500.000 era una suma muy alta para pagar.
La supuesta funcionaria de la ANDE volvió a llamarle a la denunciante y ella dijo que iba a tratar de juntar a las 10 personas. Tras un tiempo, Mariza Raquel Benítez llegó a captar 57 personas, quienes pagaron en su mayoría G. 4.500.000, monto que fue enviado a través de Cambios Chaco y Western Union, a nombre de Benigno Martínez y otras personas.
Por cumplir y exceder con la cantidad inicial que le había pedido, Mariza fue citada por la supuesta ingeniera Claudia Sanabria en la ciudad de Asunción. Pero el día en el que llegó, Sanabria tenía apagado su teléfono y no pudo contactarse con ella, por lo cual volvió a Pedro Juan Caballero.
Posteriormente la ingeniera se contactó de nuevo y le dijo que tenía una sorpresa, ya que su marido fue convocado a la sede regional de la ANDE en Pedro Juan Caballero por una persona de nombre Ezequiel Ferreira Pinto, jefe del departamento de distribución del Amambay, y que fue nombrado como funcionario de dicha institución. Mariza ingresó al ente y trabajó sin cobrar en el sitio por cuatro meses. Ni Mariza, ni las otras personas que pagaron el dinero fueron contratadas.
La Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción trabajó en conjunto con agentes policiales, con la colaboración de los denunciantes. Estos manifestaron que los presuntos estafadores aguardaban un pago de G .12.000.000, que debía realizarse a través de la empresa Cambios Chaco. Ante esta situación, el Ministerio Público realizó un oficio a la referida casa de cambios, a fin de contar con su colaboración.
El pago de los G. 12.000.000 fue transferido a una sucursal situada en la ciudad de San Lorenzo, lugar en donde fue aprehendido Benigno Martínez, quien actuaba como secretario de Elsa Concepción Chávez y Catalina Román Acosta (verdaderos nombres de las dos mujeres mencionadas que se hacían pasar como “mediadoras” para conseguir puestos laborales). Martínez colaboró con la investigación fiscal e indicó el lugar donde ambas mujeres aguardaban el pago en guaraníes. Tras esto, Chávez y Acosta fueron aprehendidas.
Las personas detenidas utilizaban identidades falsas y cargos públicos falsos para atraer a la gente y concretar su estafa. Según los investigadores, eso explica la cantidad de cédulas de identidad que fueron halladas en su poder.
Los tres aprehendidos fueron remitidos al Departamento contra Delitos Económicos y Financieros de la Policía Nacional y actualmente se encuentran detenidos. En el procedimiento fueron hallados siete cédulas de identidad originales, seis chips de la telefonía Tigo, un pendrive, cinco agendas pequeñas conteniendo varios números telefónicos y ocho celulares.
