Los arbustos espinosos abundan, llegan hasta la calzada y rayan los vehículos, situación que se hace mucho más peligrosa en el caso de los motociclistas.
La falta de limpieza de la franja de seguridad se suma a los baches, que siguen en el mismo trayecto, y hace que la ruta sea reducida en algunas partes casi a un sendero pavimentado.
