Piña, uvas, manzanas, naranjas y vino tinto constituyen la receta básica de uno de los aperitivos más tradicionales de estas fechas festivas, pero su ingrediente más característico es el principal factor a tener en cuenta.
Es importante que los padres tengan conciencia de que se trata de una preparación a base de alcohol y en ese contexto no debe ser suministrado a los menores de edad, tampoco es recomendable que participen del brindis con otras bebidas con alcohol como la sidra, advierte el Ministerio de Salud.
Las bebidas mezcladas con frutas o saborizantes son muy dulces, por lo tanto ocultan el efecto del alcohol en un primer momento, y por ende su consumo se realiza en mayor cantidad y ahí radica su peligrosidad.
La ingesta mínima de alcohol o de alguna bebida que lo contenga, indefectiblemente afecta al organismo. El consumo de clericó y otras con alcohol también está restringido a personas que se encuentran bajo tratamiento con medicamentos y a los que sufren enfermedades cardiovasculares.
Hay un efecto que se denomina potenciación, es decir la persona consume su medicamento y luego toma alcohol, haciendo que el fármaco incremente su efecto.
En cuanto a los que padecen afecciones cardiovasculares, la precaución debe ser extrema, puesto que la bebida con alcohol es tóxica para el músculo cardíaco y puede derivar en una miocardiopatía.
