"Es un pequeño obsequio que queremos regalarle al Papa", dijo doña Runilda Cáceres, durante una conferencia realizada este lunes en el Memorial del Ycuá Bolaños. La señora recordó que, a un año de la tragedia del incendio del supermercado Ycuá Bolaños habían plantado lapachos en los alrededores del local, representando a cada una de las personas que fallecieron en la tragedia. "Ese lapacho es como un símbolo que nosotros tenemos de la presencia de nuestros seres queridos (...). Ese mismo símbolo queremos entregarle al Papa", sentenció.
Según mencionó, el lapacho representa, de una manera especial, la fortaleza. "Sabemos que el lapacho es un árbol muy fuerte y se utiliza como una madera resistente... para nosotros también representa esa resistencia y esa fortaleza que nos ayuda a estar hoy en día aquí presentes, en este lugar", agregó. Igualmente, todavía no saben si eso deberá ser entregado con anticipación en la Nunciatura. Previamente, el pequeño árbol será inspeccionado por técnicos del Senave.
Por su parte, Cristian Olmedo habló sobre las actividades artísticas que tendrán lugar para ese encuentro, alrededor de las 16:00 del domingo 12 de julio. Según refirió, la Comisión de Huérfanos presentará un espectáculo artístico, a quienes se le sumarán niños del barrio y grupos juveniles de distintas parroquias de la capital.
