El Suboficial Segundo, Marcio Rojas Silva (27), fue recapturado tras un operativo en conjunto entre efectivos de la Comisaría de Luque, encabezado por el Comisario Principal Ulpiano Monges, y agentes de la zona del Chaco Paraguayo, informó la fiscal Natalia Fuster.
Rojas Silva fue encontrado en la localidad de Carmelo Peralta, Departamento de Alto Paraguay, cerca del límite con Bolivia, cinco días después de haber escapado, según informó el Comisario Monges a la fiscala.
La fiscala sostuvo que el acusado será recluido nuevamente en la comisaría 3ª y este sábado lo pondrán a disposición del juzgado para que se realice la audiencia y se determine el lugar de reclusión durante el periodo de investigación. El agente fue imputado el lunes pasado por tentativa de homicidio doloso, y amenaza de hecho punible.
También afirmó que se extenderá la imputación a violencia intrafamiliar. “La pena máxima de ser encontrado culpable de tentativa de homicidio doloso es de 20 años, por los otros cargos el máximo es de 5 años de prisión”, manifestó la fiscal de la causa.
Si se constata el delito de lesión grave, por los disparos que se produjeron cerca del oído de un niño de un año de edad, podrían darle 10 años de prisión, “Ni arresto domiciliario ni nada, por haber escapado de ninguna manera puede acceder a medidas sustitutivas. No hay un juez que no le dé prisión después de esto”, remarcó.
AGRESIÓN Y "TRATO ESPECIAL"
El sábado de la semana pasada, el Suboficial Marcio Rojas Silva, supuestamente protagonizó una serie de hechos en los que puso en peligro la vida de varias personas. Según refirieron los denunciantes el uniformado disparó contra su cuñado, agredió físicamente a su suegra y a su cuñada y realizó varios disparos al aire en presencia de niños.
Varios vecinos y familiares fueron testigos del hecho y denunciaron además un trato “especial” de los camaradas hacia el uniformado. Refieren que, luego de su aprehensión, el detenido fue llevado nuevamente a su casa a bordo de una patrullera, ingresó a la vivienda y posteriormente salió con una mochila. Todo esto antes de que se presentaran agentes de criminalística para levantar las pruebas, según refirieron los vecinos.
Sandra Flecha, vecina y testigo del hecho, denunció además que se acercó a la comisaría tercera para efectuar su denuncia por los peligrosos disparos al aire que realizó el policía y fue expulsada de la sala por un oficial de apellido Llamosa, quien la maltrató verbalmente diciendo que ella no tenía nada que ver, que no se meta en los problemas de la familia.
Según comentó Flecha, el oficial Llamosa intentaba convencer a Julián Cuellar y a otros familiares para que desistieran de efectuar la denuncia, alegando que intentaba “conciliar a las partes por el bien de la familia”, señaló la testigo.
Afirma además que el Suboficial Rojas Silva, cuando ya se encontraba en la Comisaría 3º en calidad de detenido, retuvo en su poder por más de una hora a su hijo lactante de 3 meses de vida, y se negó a entregárselo a su esposa, madre del bebé, intentando huir del lugar con el menor en brazos.
Laura Cuellar Chaparro, supuesta víctima y cuñada del detenido contó lo sucedido: “Cuando vinimos a la comisaría con mi papá a denunciar, estábamos afuera y mi papá lo ve a Marcio ya estaba por cruzar la plaza con la criatura en brazos. Mi papá gritó que se escapaba con la criatura y ahí reaccionaron los agentes de la comisaría. Estaba por escaparse. Es una vergüenza.”, manifestó la Srta. Cuellar.
El domingo en horas de la noche, los vecinos se percataron de la presencia de Rojas Silva en su casa y dieron aviso a la fiscal Fuster. Los pobladores del barrio Lapachal II de Luque, informaron que el uniformado llegó a la casa en un taxi, retiró dos bolsones y se retiró en el mismo móvil, pasando por las casas de los vecinos y lanzando miradas intimidatorias, según declaraciones de los mismos.
