Los Monaguillos y sus familiares fueron los protagonistas principales de esta actividad realizada esta noche. En el mes de octubre, el templo inaugurado en 1979 gracias a la iniciativa del recordado sacerdote Federico Schiavón, incorporó nuevos artefactos de iluminación, sonido y climatización, que generan un ambiente distinguido y confortable al majestuoso edificio revestido con mármoles de Carrara, Italia.
Otro de los puntos altos de las celebraciones que se realizan en el templo, es el magnífico coro integrado por noveles músicos de todo el Ñeembucú. La gente que llegó a la capital departamental para la celebración de la Navidad, pudo valorar las innovaciones. Se destaca la autogestión de los sacerdotes Aníbal Azuaga y Sergio Campara.
Para el sábado 27, se anuncia el concierto cristiano “Mi alma canta la grandeza del Señor” con la participación de jóvenes artistas de esta comunidad. El evento se realizará en la explanada de la Basílica a partir de las 20:00.
