El protagonista es Isabelino Quiñónez Valdez (32), oriundo de Hugua Ñandu, departamento de Concepción. Se encontraba trabajando bajo el nombre de Marcelino Molinas Pinto.
Se desempeñaba como empleado de la estancia Laguna Porá, ubicada a 45 kilómetros de Loma Plata, propiedad de la Cooperativa Fernheim.
En el establecimiento fue detenido en un retiro asignado a él, aproximadamente a las 17:30 de ayer. Estaba montado sobre un caballo y no opuso resistencia a la detención.
Contra Quiñónez Valdez pesaban dos órdenes de captura, emanadas por el fiscal Luis Ramón Grance y el juez Jorge Benítez Ruiz, ambas del año 2003. Supuestamente, asesinó al policía Tranquilino Vega.
En la habitación del detenido, los policías se incautaron de una pistola con cinco cartuchos en el cargador y uno en la recámara.
También se incautaron de una moto marca Honda 125 cc y un teléfono celular, detalló el jefe de policía de Boquerón, comisario Ernesto Villalba.
Los investigadores llegaron hasta el sospechoso, debido a que solicitó su cédula a nombre de Marcelino Molinas Pinto.
“A través de trabajo de inteligencia y personal de Identificaciones, se pudo constatar con sus huellas dactilares de que se trata de Isabelino Quiñónez Valdez”, explico el comisario.
El imputado será trasladado a la cárcel de Concepción, para su prisión preventiva.
