Holding empresarial como motor para el crecimiento

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No hay legislación pero si mecanismos de poner en marcha la herramienta del holding empresarial como un brazo para crecer.

En un escenario económico marcado por la profesionalización y la expansión de los grupos familiares y corporativos, la estructura de holding no es solo una herramienta de optimización fiscal, sino una protección y plataforma de despegue para el sector productivo paraguayo.

Paraguay atraviesa un momento de transición institucional en su tejido empresarial. De las empresas unipersonales y los esquemas familiares centralizados, el mercado está migrando hacia estructuras más sofisticadas.

En este contexto, el holding empresarial, una sociedad comercial cuyo objetivo principal es la posesión de acciones de otras empresas, se posiciona como la solución estratégica para los desafíos de escala, sucesión y gestión de riesgos que enfrenta el sector productivo nacional.

El holding en Paraguay ya no es solo una opción para grandes jugadores, es el sistema que permite al productor y al empresario proteger su legado, cumplir con la normativa de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y preparar a su organización para un mercado cada vez más competitivo y transparente.

Qué, por qué y cuándo

Un holding no produce bienes ni servicios de forma directa, su función es “ser dueña” de las empresas que sí lo hacen, es decir las operativas.

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Para el sector productivo paraguayo, que abarca desde la agroindustria hasta el sector de servicios, construcción, entre otros esta división es crítica.

Paraguay no tiene una ley específica para holdings, sin embargo la implementación de la Ley de Modernización y Simplificación del Sistema Tributario Nacional (Ley N° 6380/19) cambió las reglas del juego.

Con la introducción del Impuesto a los Dividendos y Utilidades (IDU) y los ajustes en el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE), tener una estructura desordenada puede significar una fuga importante de capital en concepto de impuestos que, bajo un holding, podrían ser reinvertidos.

Los pilares del éxito productivo

Para entender por qué el sector productivo está volcándose a esta figura, debemos analizar los beneficios fundamentales:

Blindaje patrimonial y mitigación de riesgos

En el sector productivo, los riesgos son inherentes: una mala cosecha, la volatilidad de los precios de los commodities o un revés judicial en una unidad pueden comprometer todo el patrimonio.

Al utilizar un holding, existe una separación jurídica clara. Si una de las subsidiarias enfrenta problemas financieros, el patrimonio de las demás empresas del grupo y de la empresa madre queda resguardado.

Eficiencia financiera y flujo de caja

El holding actúa como un banco interno. Los excedentes de una empresa que ya es madura y genera caja constante pueden ser canalizados a través del holding para financiar una nueva unidad de negocios o ampliar la capacidad de otra subsidiaria. Esto evita la dependencia exclusiva de la financiación bancaria externa y optimiza el uso del capital propio dentro del grupo.

Ventajas estratégicas

Bajo la normativa paraguaya actual, la distribución de servicios desde las empresas operativas hacia el holding puede estar estructurada para evitar la doble imposición innecesaria.

Además, los gastos administrativos centralizados en el holding (contabilidad, asesoría legal, comunicación) pueden ser prorrateados entre las subsidiarias, generando una estructura de costos mucho más eficiente.

Profesionalización y sucesión familiar

Gran parte del sector productivo en Paraguay es de origen familiar. El holding facilita la transición generacional. En lugar de repartir pedazos de campos o maquinaria entre herederos, se reparten acciones de una sociedad holding. Esto permite que la gestión operativa quede en manos de profesionales, mientras la familia mantiene el control a través del directorio del holding.

El impacto en la agroindustria

El sector agropecuario, columna vertebral del PIB paraguayo, es quizás el mayor beneficiario. Un productor que posee tierras, una flota de camiones, una planta de acopio y una unidad de venta de insumos, opera bajo riesgos muy distintos en cada área.

Configurar estas unidades como empresas independientes bajo un mismo holding permite:

Especialización: Cada unidad se enfoca en su core business.

Transparencia: Es más fácil medir qué unidad es rentable y cuál está subsidiada por las demás.

Alianzas: Es más sencillo atraer un socio inversor para una unidad específica sin tener que darle participación en la propiedad de las tierras.

Reglamentación
Reglamentación

El desafío de implementación

No solo es cuestión de registrar una nueva sociedad. El éxito de un holding radica en la sustancia económica. La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) observa que estas estructuras no sean creadas solo para evadir impuestos.

Para que un holding sea efectivo, debe tener una estructura real: oficinas, personal administrativo y, sobre todo, una gobernanza clara. La redacción de los estatutos sociales y los protocolos de familia (en caso de ser empresas familiares) son pasos que no se pueden omitir.

El mercado paraguayo no compite únicamente de forma interna. Con la llegada de inversiones extranjeras y la mirada puesta en el doble grado de inversión, las empresas locales necesitan estructuras que sean comprensibles para los inversores internacionales. Un holding proporciona esa claridad y orden que los fondos de inversión y la banca multilateral exigen.

El holding empresarial ha dejado de ser una sofisticación exclusiva de las multinacionales o las grandes empresas para convertirse en una necesidad para el empresario productivo paraguayo que busca trascender. Es la herramienta que permite separar el riesgo de la posesión.