La primera etapa de esta transformación culminó en enero de este año. A partir de entonces, la Bolsa de Valores de Asunción (BVA) quedó a cargo de las operaciones de negociación o trading, mientras que CAVAPY asumió las funciones de custodia, compensación, liquidación y registro de los títulos negociados.
Se trata de una separación de funciones alineada con estándares internacionales, iniciada en 2021 con la creación de la Caja de Valores del Paraguay (CAVAPY).
La modernización no solo implica cambios operativos, sino una nueva visión sobre el financiamiento empresarial y el desarrollo del mercado de capitales.
Salir a Bolsa: un cambio cultural y de gestión
Para las empresas que deciden obtener recursos a través del mercado de valores, el desafío va mucho más allá del aspecto financiero.
“El ingreso al mercado de valores marca un punto de inflexión en la vida institucional de una empresa", expresa Pablo Cheng Lu, presidente de la Bolsa de Valores de Asunción.
“La compañía deja de rendir cuentas únicamente a sus accionistas y pasa a hacerlo frente al público inversor, a la Superintendencia de Valores y a la propia Bolsa”, agrega.

El ejecutivo explica que esto exige adoptar estándares de gobierno corporativo más sólidos, con directorios activos, políticas claras de toma de decisiones y la incorporación progresiva de comités especializados y directores independientes.
La transparencia también pasa a ser una obligación permanente.
Estados financieros auditados, calificaciones de riesgo y mecanismos para informar hechos relevantes forman parte de las exigencias que acompañan a las empresas emisoras.
“Lejos de ser una carga, esta disciplina es uno de los principales dividendos de salir al mercado: las empresas que la asumen se vuelven más ordenadas, más previsibles y, en consecuencia, más valiosas”, acota.
Tecnología para ganar confianza
La modernización tecnológica impulsada por la BVA y CAVAPY constituye otro de los pilares de esta nueva etapa.
CAVAPY incorporó la plataforma Montran, mientras que la Bolsa de Valores adoptó el sistema Nasdaq, utilizado por mercados líderes del mundo.
“Se están generando procesos más automáticos, transparentes, trazables y con mayor seguridad tanto en el resguardo de la información como en el proceso de compensación y liquidación”, indica Marcelo Prono, gerente general de CAVAPY.
Según Prono, estos avances fortalecen la confianza de inversores y emisores.

“Ellos pueden hoy estar más seguros a la hora de transferir su dinero y a la hora de recibir los títulos de inversión que adquieren, en un ambiente que también tiene mayor control y menos riesgos operativos”, afirma.
Además, asegura que la nueva infraestructura permitirá una futura interconexión con mercados internacionales.
“Un emisor que tenga un track record no solo va a tener el mercado paraguayo como mercado inversor, sino que también puede aspirar a promocionar sus títulos de deuda o acciones en los mercados regionales y globales”, asegura.
Financiamiento a medida y menores costos
Pablo Cheng Lu destaca que una de las mayores ventajas del mercado de valores es la posibilidad de diseñar estructuras financieras adaptadas a las necesidades de cada empresa.
“En el mercado de valores, el emisor define el plazo, la moneda, el cronograma de amortización y los períodos de gracia en función de su flujo de caja, y no a la inversa”, sostiene.
Esto permite acceder a plazos más extensos que los del crédito bancario tradicional, algo fundamental para proyectos industriales, agropecuarios o de infraestructura.
Otra ventaja es la reducción del costo financiero.

“Al colocar sus valores directamente entre una base amplia y diversificada de inversionistas, la empresa elimina parte de la intermediación y las tasas resultan de la competencia entre los propios inversionistas”, declara.
También destaca beneficios menos visibles, como la diversificación de las fuentes de financiamiento, la menor necesidad de garantías reales y el fortalecimiento reputacional que implica cotizar en Bolsa.
Cuando se trata de la apertura del capital social, Cheng Lu considera que el potencial es aún mayor.
“Los nuevos accionistas aportan capital permanente a cambio de una participación en el patrimonio y en las utilidades futuras, lo que reduce el apalancamiento, fortalece la estructura de balance y libera capacidad de endeudamiento para otras necesidades”, alude.
“El mercado accionario, aún en desarrollo en Paraguay, representa precisamente esa frontera de oportunidad. Empresas con sólidos fundamentos y visión de largo plazo pueden encontrar en la apertura de capital el impulso que ningún crédito bancario está en condiciones de ofrecer”, refiere.
Un mercado más competitivo y conectado con el mundo
Para Marcelo Prono, la incorporación de las plataformas Nasdaq y Montran implica mucho más que una actualización tecnológica.
“Hoy operar implica también adecuar sus estándares y sus infraestructuras a niveles que son aceptados internacionalmente”, argumenta.
El gerente general de CAVAPY afirma que esto obligará a elevar la competitividad y profesionalización de todo el ecosistema financiero.

“Las personas tienen que adecuarse e incorporar esa tecnología en el día a día, con mayor profesionalismo, competitividad y, también, mayor proyección", recomienda.
Pero el mayor salto podría producirse en los próximos años con la integración del mercado paraguayo a otros sistemas internacionales.
“Podríamos tener un mercado cinco veces mayor al que tenemos hoy, en un periodo de tres años”, pronostica.
Además, señala que Paraguay podría captar inversiones provenientes de fondos internacionales y grandes actores financieros del exterior.
“Todo esto genera un mercado totalmente diferente, mucho más profesional y que puede expandirse casi sin límites”, indica.
Prono considera que esta evolución también impulsará productos más sofisticados.
“Al acceder a mercados internacionales, se nos va a exigir incorporar productos más sofisticados, como los derivados, futuros y opciones. Ese también será un impacto muy positivo para el Paraguay”, sostiene.
Romper mitos y acercar el mercado a más empresas
Uno de los principales desafíos sigue siendo cultural. Muchas empresas familiares aún consideran que abrir información representa una pérdida de control.
Sin embargo, Pablo Cheng Lu busca derribar esa percepción.
“La transparencia no debilita a la empresa, sino que la fortalece y la valoriza”, sostiene.
El ejecutivo identifica además desafíos vinculados con la preparación interna y la educación financiera.
“Todavía existe un déficit de educación financiera y bursátil, tanto en el sector empresarial como en el público inversor”, considera.
Desde la BVA trabajan junto con la Superintendencia de Valores y las casas de Bolsa en programas de difusión y capacitación para acercar este mecanismo a más compañías.
Y desmiente una idea muy arraigada.
“La afirmación de que el mercado bursátil es solamente para las grandes empresas es uno de los mitos que más nos interesa derribar”, confiesa.

En ese sentido, asegura que cualquier empresa con un proyecto de crecimiento puede acceder al mercado.
“Lo determinante no es el tamaño de la empresa, sino su seriedad. Contar con información financiera confiable, un proyecto claro y la voluntad de cumplir con los estándares de transparencia que el mercado exige”, aconseja.
El mercado de valores paraguayo está abierto a empresas de diverso tamaño y sector, sociedades anónimas emisoras de capital abierto, sociedades de responsabilidad limitada a través de determinados instrumentos, bancos, financieras, cooperativas y estructuras como los fideicomisos financieros, que permiten incluso que una empresa financie un proyecto específico sin comprometer la totalidad de su balance.
“En la práctica, hoy, conviven en la BVA emisores corporativos de gran porte con empresas medianas de los sectores agropecuario, industrial, comercial, inmobiliario y de servicios. Lo determinante no es el tamaño de la empresa, sino su seriedad", declara.
Finalmente, envía un mensaje directo al sector productivo nacional. “Nuestra invitación es concreta, cualquier empresa que tenga un proyecto de crecimiento y necesidad de financiamiento puede acercarse a la BVA o a cualquiera de las Casas de Bolsa habilitadas para recibir orientación. El mercado de valores no es un club de grandes empresas; sino es una plataforma de desarrollo para todo el sector productivo paraguayo”, manifiesta.
Con tecnología de clase mundial, estándares internacionales y una creciente apertura hacia los mercados globales, Paraguay busca convertir al mercado de capitales en uno de los motores de la próxima etapa de desarrollo económico del país.
