ABC Rural conversó con Lucas Martínez, Gerente de Marketing de Ciabay SA, quien destaca que hoy el productor paraguayo puede lograr más producción en menor tiempo, con menor gasto de combustible y mejores resultados finales, gracias al uso de instrumentos agrícolas de última generación.
90% de automatización en cosechadoras
“Actualmente, la tecnología permite que una máquina realice gran parte de sus operaciones de manera automática. En el caso de las cosechadoras, por ejemplo, hasta el 90% de las funciones pueden ser controladas por sistemas de automatización, regulando parámetros clave como rotor, viento y velocidades”, explica Martínez. Este nivel de control no solo mejora la eficiencia del trabajo, sino que también impacta directamente en la calidad del grano cosechado.
Lea más: La agricultura digital transforma el campo paraguayo
Agricultura de precisión
Uno de los pilares de este cambio es la agricultura de precisión, acompañada por equipos de GPS y pilotos automáticos, que permiten realizar labores como siembra, fumigación y cosecha con mayor exactitud.
Según el directivo, una máquina equipada con piloto automático puede generar ahorros significativos en tiempo, combustible y pérdidas de producto, al evitar solapamientos y errores humanos.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
“El productor que quiere mejorar su eficiencia, pero no sabe por dónde empezar, debería pensar primero en adquirir máquinas con tecnología de automatización. Los sistemas Automation de Case IH son una excelente puerta de entrada a la agricultura digital”, comenta Martínez.
Estas soluciones permiten que la máquina se adapte automáticamente a las condiciones del campo, optimizando cada pasada y aprovechando al máximo los recursos disponibles.

El valor de la posventa
Otro aspecto que marca una diferencia sustancial es el acompañamiento tecnológico posventa. Por ejemplo, un centro de monitoreo donde una persona exclusiva supervisa en tiempo real el funcionamiento de las máquinas que están trabajando en el campo. “Si una máquina presenta algún inconveniente, el técnico actúa de inmediato, se comunica con el productor y, en muchos casos, el problema puede resolverse en el acto, sin necesidad de detener la operación”, destaca Martínez.
Este tipo de servicio reduce tiempos muertos, evita pérdidas productivas y fortalece la relación entre la empresa y el cliente. “La conectividad nos permite estar cada vez más cerca del productor, acompañándolo en todo momento”, agrega.
De lujo a herramienta de eficiencia
El campo paraguayo ya está transitando este proceso de digitalización. “Paraguay no solo está preparado para dar el salto tecnológico, sino que ya forma parte activa de esta transformación.
El productor paraguayo, especialmente la nueva generación, está a la vanguardia de la tecnología”. Lo que años atrás se consideraba un lujo, hoy es una herramienta imprescindible para competir en un mercado cada vez más exigente.
La diferencia entre un campo tecnificado y uno que trabaja de manera tradicional es notoria. “El impacto se ve principalmente en el costo-beneficio, en el ahorro de tiempo, en un mejor aprovechamiento de los recursos y en un menor consumo de combustible. Todo esto se refleja directamente en la producción final”, señala Martínez.
Un manejo más eficiente permite reducir gastos innecesarios y maximizar el rendimiento por hectárea. Diversos estudios internacionales respaldan estos resultados. El uso de herramientas de agricultura de precisión —como sistemas GPS, monitores de rendimiento y tecnologías de tasa variable integradas a tractores y sembradoras— puede incrementar los rendimientos de los cultivos entre un 10% y 20%, al aplicar insumos de forma selectiva y ajustada a la variabilidad de cada lote.
Lea más: Ciabay, novedades en maquinarias, equipos, insumos agrícolas, ganadería y más
Productividad en un 20% a 30% en insumos
Las tecnologías de precisión permiten una reducción significativa de los gastos operativos. En el caso de fertilizantes y pesticidas, la aplicación basada en datos puede disminuir el uso de insumos entre 20% y 30%, evitando desperdicios y aplicaciones innecesarias.
A esto se suma la reducción de solapamientos, ya que el guiado automático y los monitores evitan la superposición de semillas y agroquímicos, mejorando la uniformidad del cultivo y optimizando cada intervención.
“La incorporación de nuevas tecnologías vuelve al productor paraguayo mucho más competitivo”, subraya Martínez. Paraguay se encuentra alineado con los grandes lanzamientos y las últimas innovaciones en agricultura digital, lo que permite que los productores locales trabajen con herramientas similares a las utilizadas en los principales polos agrícolas del mundo.
En este contexto, estas herramientas representan un factor clave en el desarrollo del agro: sistemas de GPS, automatización y conectividad ayudan a hacer más eficientes todas las labores agrícolas. “El objetivo es acompañar al productor en este proceso, brindándole no solo máquinas, sino soluciones integrales que mejoren su rentabilidad y sostenibilidad”, concluye.
