La presentación oficial del programa tuvo lugar el miércoles 4 en la Escuela Agrícola de Minga Guazú, en el departamento de Alto Paraná. La actividad reunió a productores locales, técnicos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y estudiantes de la institución educativa, creando un espacio de encuentro y formación en torno a la mecanización y la innovación tecnológica aplicada a la horticultura familiar.
Formación técnica y transferencia de conocimientos
Durante la jornada, los participantes pudieron acceder a capacitaciones orientadas a brindar herramientas prácticas para el manejo de maquinaria agrícola liviana, mantenimiento preventivo y seguridad en las labores de campo. Estas actividades estuvieron dirigidas principalmente a productores hortícolas, técnicos de extensión agrícola del MAG y estudiantes de las escuelas agrícolas dependientes de la Dirección de Educación Agraria (DEA).
Los talleres combinaban teoría y práctica, permitiendo a los participantes aplicar directamente los conocimientos adquiridos. Según los organizadores, la capacitación no solo fortalece las habilidades técnicas, sino que también busca generar conciencia sobre la importancia de la eficiencia y la seguridad en las labores agrícolas. Este enfoque integral contribuye a mejorar los resultados productivos y a optimizar los recursos disponibles en cada finca, fortaleciendo así la agricultura familiar en Paraguay.
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Recuperación de maquinaria para la producción
Un componente clave del programa es la recuperación y puesta a punto de motocultivadores utilizados por productores de la agricultura familiar. Estos equipos cumplen un papel fundamental en la preparación de suelos, el cultivo y el mantenimiento de parcelas hortícolas.
A través de jornadas técnicas en campo, los participantes realizan diagnósticos y reparaciones básicas de los equipos, permitiendo que vuelvan a ser utilizados de manera eficiente. Esta práctica no solo extiende la vida útil de la maquinaria, sino que también contribuye a reducir los costos operativos de los productores, facilitando la adopción de métodos productivos más sostenibles y eficientes.
La recuperación de los motocultivadores se enmarca dentro de un enfoque práctico que busca que los productores no solo reciban asistencia técnica, sino que también aprendan a mantener y optimizar sus equipos. Este conocimiento permite fortalecer la autonomía y resiliencia de la agricultura familiar, garantizando que la tecnología disponible sea utilizada de manera adecuada y segura.
Aprendizaje práctico para estudiantes agropecuarios
Otro de los objetivos de la iniciativa es fortalecer la formación de los estudiantes que cursan carreras técnicas agropecuarias. La experiencia práctica les permite complementar su formación académica con actividades reales en el campo, acercándolos a los desafíos y soluciones del sector productivo.
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En la Escuela Agrícola de Minga Guazú, las actividades se vinculan directamente con los contenidos del Bachillerato Técnico Agromecánico, particularmente en módulos relacionados con el uso y mantenimiento de motocultivadores. Los estudiantes participan en prácticas donde identifican componentes de la maquinaria, aplican técnicas de mantenimiento preventivo y aprenden normas de seguridad esenciales para su manejo.
Este tipo de experiencias fortalece la preparación técnica de los jóvenes y los capacita para incorporarse de manera más efectiva al sector productivo, aportando innovación y conocimientos actualizados. Además, les permite establecer vínculos con productores y técnicos, generando un espacio de intercambio de experiencias y aprendizaje colaborativo.
Trabajo articulado entre instituciones
El desarrollo de estas jornadas ha sido posible gracias a la articulación entre instituciones del sector agropecuario, centros educativos y aliados tecnológicos. Uno de los principales colaboradores es ASIA Technology, empresa que brinda asistencia técnica especializada en el manejo de motocultivadores y acompaña el proceso de transferencia de conocimientos hacia productores, técnicos y estudiantes.
Este tipo de cooperación permite ampliar el alcance de las capacitaciones y acercar soluciones tecnológicas adaptadas a las necesidades de la agricultura familiar. Asimismo, fortalece la interacción entre el sector público, la educación agropecuaria y el sector privado, generando un modelo de trabajo conjunto que beneficia directamente a los protagonistas del sector hortícola.
Según los organizadores, la iniciativa refleja un compromiso sostenido con la formación, la productividad y la innovación, al tiempo que promueve el uso adecuado de maquinaria agrícola y fomenta la eficiencia de las prácticas productivas.
Un programa que recorrerá distintas regiones del país
La jornada en Minga Guazú marca el inicio de un calendario de actividades que se extenderá a lo largo de 2026 por diferentes zonas productivas del país. Las próximas jornadas incluirán capacitaciones técnicas, demostraciones de maquinaria, trabajos de recuperación de equipos y espacios de intercambio entre productores, técnicos y estudiantes.
El objetivo de estas acciones es continuar fortaleciendo las capacidades del sector hortícola, promoviendo la mecanización apropiada y generando oportunidades de aprendizaje que contribuyan al desarrollo sostenible de la agricultura familiar en Paraguay. A través de esta iniciativa, los productores reciben apoyo directo, los estudiantes obtienen experiencia práctica y las alianzas estratégicas consolidan un modelo de trabajo que articula conocimientos, tecnología y compromiso institucional.
En definitiva, la capacitación, la recuperación de maquinaria y la colaboración entre distintos actores del sector agropecuario están sentando bases sólidas para que la horticultura familiar pueda crecer con eficiencia y sostenibilidad, asegurando que los recursos disponibles se utilicen de manera inteligente y que las nuevas generaciones de profesionales agropecuarios estén preparadas para los desafíos futuros del campo paraguayo.