La ventaja competitiva del pastoreo racional

La ventaja competitiva del pastoreo racional
La ventaja competitiva del pastoreo racionalGentileza

El pastoreo racional se consolida como una alternativa productiva y ambientalmente sostenible para la ganadería paraguaya. Basado en las cuatro leyes desarrolladas por el científico francés André Voisin (1903-1964), este sistema busca optimizar el manejo de los pastos y de los animales, aumentando la productividad sin comprometer los recursos naturales.

En Paraguay, el impulsor fue Guillermo Lebrón (1923-2017), junto con su esposa María Isabel Ramaciotti, en la década de 1980, promoviendo una visión de producción más equilibrada entre rentabilidad y conservación del suelo.

Cuatro leyes de Voisin

La primera es la ley del descanso: el pasto debe tener el tiempo suficiente para recuperarse antes de volver a ser consumido por los animales.

La segunda es la ley de ocupación: el tiempo de permanencia del ganado en una parcela debe ser corto para evitar el sobrepastoreo y el rebrote.

La tercera es la ley de ayuda: los animales con mayores requerimientos nutricionales acceden primero a las mejores pasturas, favoreciendo un mejor desempeño productivo.

La cuarta ley de los rendimientos decrecientes: luego de cierto tiempo de permanencia en una parcela, el animal reduce su eficiencia de consumo y ganancia de peso, por lo que el movimiento constante es clave dentro del sistema.

Productividad y conservación

El pastoreo racional contribuye a la restauración de la fertilidad del suelo y mejora la calidad de las pasturas. La cobertura vegetal permanente genera un “efecto esponja”, permitiendo una mayor infiltración del agua de lluvia hacia las napas subterráneas.

Otro beneficio es el aumento de la fotosíntesis y de la captura de carbono. Al existir mayor cantidad de pasto en estado vegetativo, se incrementa la capacidad de almacenar carbono en el suelo y subsuelo, fortaleciendo la sostenibilidad ambiental.

Desde el punto de vista productivo, el sistema permite elevar la carga animal y obtener mayor incremento de peso vivo por hectárea al año, mejorando la rentabilidad del establecimiento.

También favorece la producción de alimentos nutracéuticos; es decir, productos con mejor contenido de vitaminas, minerales, grasas y proteínas beneficiosas para el consumo humano.

Producción inteligente

El enfoque del pastoreo racional apunta a producir más utilizando conocimiento, observación y manejo eficiente antes que depender exclusivamente de insumos externos, consolidándose como una herramienta clave para la ganadería del presente y del futuro.

Implementarlo es apostar por una ganadería más inteligente, rentable y en armonía con la naturaleza. Cada parcela bien manejada representa una oportunidad para regenerar el suelo, mejorar la producción y dejar un campo más fértil.

Es posible producir carne y leche de calidad cuidando al mismo tiempo el agua, el suelo y la biodiversidad. El desafío está en animarse a cambiar, capacitarse y comprender que el progreso nace del equilibrio entre producción y conservación.